La primera revisión anual del TMEC será puesta a prueba por el avivado interés del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en reactivar su guerra arancelaria contra el mundo. El arranque de la evaluación del acuerdo entre México y EE UU esta semana en Ciudad de México tiene como telón de fondo los amagos del republicano de imponer una andanada de tarifas adicionales a más de 60 países, entre los que figura México, que se sumarían a los elevados aranceles ya anunciados contra Brasil y Canadá. En medio de esta turbulencia, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, informó este miércoles que su equipo mantuvo una audiencia la semana pasada en Washington para exponer las razones por las que no deberían imponer nuevos aranceles a los productos mexicanos, sin embargo, la última palabra la tiene la Casa Blanca. México busca desactivar cualquier granada arancelaria adicional por parte de EE UU, al tiempo que revisa a fondo el TMEC. Este jueves la mandataria mexicana recibirá en Palacio Nacional al representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. No obstante, el panorama se ha complicado en las últimas horas debido a la serie de anuncios arancelarios emitidos desde la Casa Blanca. Trump ha convertido a los impuestos en importaciones como una de sus principales armas económicas y, pese a los reveses del Supremo de EE UU, no parece ser que vaya a renunciar a ellas. La ronda binacional, que comenzó el pasado martes con los equipos técnicos, supone el primer cara a cara después de que el presidente Trump se negara a extender el TMEC por 16 años más, lo que activó ya las revisiones anuales del tratado comercial de Norteamérica durante la próxima década. En su comparecencia ante el Senado estadounidense, este miércoles, Greer declaró que espera alcanzar acuerdos provisionales sobre el TMEC antes de que concluya 2026, sin embargo, anticipó que las cuestiones más complejas, como las normas de origen, los compromisos laborales y medioambientales, seguirán negociándose hasta 2027. “Queremos que las reglas de origen del TMEC sean muy sólidas para incentivar la producción en América del Norte, en lugar de que otras regiones que cuentan con un gran exceso de capacidad o incurren en prácticas ajenas a las reglas del mercado”, indicó.El funcionario estadounidense reconoció que la revisión del TMEC será difícil si México no colabora en todas las áreas de la relación bilateral, que abarca desde la seguridad fronteriza hasta el intercambio hídrico previsto en el Tratado de Aguas de 1944. “Desde la perspectiva del presidente Trump, si queremos tener una relación comercial beneficiosa con México y algún tipo de arreglo con ellos, también tienen que colaborar en este tema (del Tratado de Agua)”, añadió.Los avances de los equipos técnicos en los trabajos entre México y EE UU aún no han sido desvelados, sin embargo, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, aseguró que las conversaciones serán fructíferas y reafirmó que la prioridad del país es mantener la ventaja arancelaria que tiene frente al resto de los países. Las reuniones abordarán los aranceles sobre el acero, el aluminio y la industria automotriz, así como la seguridad económica, la agricultura, los servicios de pagos electrónicos, minerales críticos y temas laborales. Para México, el TMEC ha sido un escudo para esquivar las continuas balas arancelarias de Washington. En abril de 2025, durante el llamado Día de la Liberación, se determinó que las exportaciones mexicanas que cumplieran con los requisitos del acuerdo no pagarían estas tasas, criterio que se volvió a aplicar en febrero pasado, cuando Trump estableció un arancel general del 10%. Hasta ahora, con los criterios vigentes, más del 85% de las exportaciones mexicanas siguen los lineamientos del tratado y no pagan aranceles. No obstante, el país latinoamericano aún padece las tarifas sobre sectores estratégicos como el automotriz, el siderúrgico y el minero.El Gobierno de Sheinbaum busca, una vez más, esquivar el muro proteccionista de Trump y ampliar el trato preferencial bajo el amparo del TMEC. Aunque el Ejecutivo deseaba la renovación del acuerdo para los próximos 16 años, ahora debe asumir una nueva realidad con su principal socio comercial, signada por revisiones anuales del acuerdo y por un escenario de constante negociación ante la posibilidad de futuros aranceles. De momento, la decisión final de la Casa Blanca sobre la relación comercial con México sigue en suspenso.
México acelera las revisiones técnicas del TMEC bajo la sombra de más aranceles de EE UU
Sheinbaum se reunirá este jueves con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, quien prevé llegar a arreglos provisionales con México este año
















