El nuevo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos es herm�tico, y eso podr�a molestar a los mercados. Es reacio a se�alar los futuros movimientos de los tipos de inter�s: �c�mo reaccionar�n los hedge fund?La ruptura con la tradici�n no podr�a haber llegado m�s r�pido. Tras m�s de una d�cada en la que el banco central m�s importante del mundo se ha esforzado por transmitir sus pr�ximos movimientos, por temor a sorpresas que sacudieran el mercado, el nuevo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha dejado claro que llega una nueva era de mayor hermetismo.Apenas veinte minutos despu�s de su primera aparici�n p�blica como presidente de la Fed, Kevin Warsh manifest� su intenci�n de ser "muy parco" en respuesta a las preguntas sobre sus planes para uno de los instrumentos econ�micos m�s importantes del mundo: los tipos de inter�s estadounidenses.La cuesti�n es si su enfoque taciturno en materia de pol�tica p�blica lograr� mitigar la volatilidad del mercado de bonos que determina el coste mundial del capital o, por el contrario, la avivar�.Desde que finaliz� su primer per�odo en la Fed hace 15 a�os, Warsh se ha opuesto firmemente a la orientaci�n prospectiva: la pr�ctica de que los responsables de fijar los tipos de inter�s indiquen a los mercados sus intenciones con antelaci�n.VolatilidadSin embargo, muchos actores del mercado y veteranos de la Fed temen que este cambio llegue en un momento inoportuno: cuando la volatilidad del mercado de bonos es motivo de preocupaci�n debido al aumento del endeudamiento p�blico y corporativo, y cuando los reguladores financieros advierten sobre los niveles de apalancamiento y el papel de los hedge fund.Quienes conocen bien a Warsh afirman que �ste cree que los bancos centrales han sido presa de sus propias palabras y han demostrado poca confianza en las capacidades de los inversores."Los precios del mercado financiero son probablemente la fuente de informaci�n m�s importante para orientar a los banqueros centrales", declar� en su conferencia de prensa inaugural el mes pasado. "Pero cuando los mercados financieros se limitan a reflejar lo que hemos dicho, entonces estamos inutilizando la fuente de informaci�n m�s importante".Mientras Warsh se dispone a romper el sal�n de espejos, los inversores podr�an tener que prepararse para un camino llenos de baches.Janet Yellen, expresidenta de la Fed y exsecretaria del Tesoro, y una de las art�fices del �nfasis del banco central en la orientaci�n prospectiva, advierte del impacto en el principal indicador de referencia mundial para los mercados financieros: el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 a�os."Los actores del mercado no sabr�n c�mo fijar el nivel de rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 a�os a menos que comprendan c�mo establecer� la Fed los tipos en funci�n de la evoluci�n de la econom�a", afirma. "Se trata simplemente de rendici�n de cuentas, de explicar lo que se est� haciendo".Investigaciones recientes del banco central estadounidense sugieren que sus decisiones tambi�n tienen un impacto desproporcionado en los mercados de valores, lo que conlleva grandes cambios en la forma en que los inversores valoran las acciones.Pros y contrasQuienes defienden la orientaci�n prospectiva argumentan que ayuda a evitar sorpresas en los mercados que alimentan la volatilidad general y, en �ltima instancia, elevan los costes de financiaci�n, ya que los inversores exigen una compensaci�n mayor por soportar las fluctuaciones del mercado.Warsh y sus aliados replican que el intento de apaciguar a los mercados simplemente fomenta una mayor asunci�n de riesgos, al reducir la volatilidad a corto plazo pero acumular mayores shocks para el futuro.El debate cobra a�n mayor importancia debido al contexto: el aumento vertiginoso del endeudamiento durante casi dos d�cadas. La deuda p�blica mundial ha aumentado dr�sticamente tras la crisis financiera global, la crisis de la eurozona, la pandemia y las guerras de la d�cada de 2020.Los mercados de bonos tambi�n se han transformado debido a cambios estructurales en los tenedores de la deuda y en c�mo se negocia. A medida que los niveles de deuda se disparaban, la demanda de bonos del Tesoro por parte de los fondos de pensiones y las aseguradoras se ha mantenido relativamente plana.En su lugar, su papel est� siendo ocupado cada vez m�s por los hedge fund que se endeudan para invertir, que tienen un apetito voraz por los bonos del Tesoro y aprovechan los peque�os spread entre tipos de inter�s.La Fed estima que las carteras de bonos del Tesoro estadounidense de los grandes hedge fund duplicaron su tama�o entre 2023 y 2025, por encima del crecimiento del mercado en su conjunto. Seg�n datos del banco central y del Tesoro estadounidense, estos fondos poseen actualmente m�s de 2,5 billones de d�lares (2,2 billones de euros) en bonos del Tesoro.Adem�s, el Banco de Pagos Internacionales ha advertido que los hedge fund podr�an tener que reducir sus participaciones en los mercados de bonos gubernamentales incluso m�s r�pido de lo que las adquirieron, posibilidad que describe como uno de los riesgos para la estabilidad financiera m�s preocupantes que existen hoy a nivel mundial.Y no es s�lo el sector p�blico el que est� aumentando su deuda. El Banco de Inglaterra (BoE) declar� este mes que los hiperescaladores de IA se endeudaron m�s en el primer semestre de 2026 que en todo 2025.Una sorpresa en los tipos de inter�s por parte de la Fed de Warsh no s�lo podr�a desestabilizar los rendimientos de los bonos del Tesoro, sino tambi�n desencadenar un c�rculo vicioso de demandas de nuevas garant�as —cuando un movimiento repentino en el precio de los activos adquiridos con dinero prestado requiere una inyecci�n de capital como garant�a— y liquidaciones por parte de los hedge fund que podr�an provocar una carrera por obtener liquidez.Orientaci�n odiseicaEl origen del debate se remonta a la crisis financiera mundial. Bajo el entonces presidente Ben Bernanke, la Fed lider� los esfuerzos para calmar las turbulencias del mercado que siguieron al colapso de Lehman Brothers en 2008.El compromiso de Bernanke de mantener bajos los tipos de inter�s proporcion� un respaldo al sistema financiero estadounidense y ayud� a evitar una segunda Depresi�n al crear las condiciones para que muchos hogares y empresas pudieran seguir endeud�ndose a bajas tasas.Hablar sobre la pol�tica futura tambi�n le otorg� a la Fed influencia sobre el comportamiento econ�mico en un momento en que los tipos de inter�s cercanos a cero significaban que ten�a poco margen para reducir a�n m�s los costes de endeudamiento.Warsh, que trabaj� estrechamente con Bernanke por entonces, se sent�a inc�modo con que los bancos centrales siguieran ocupando los titulares mucho despu�s de que lo peor de la crisis hubiera pasado.En 2011, dej� la Fed debido en parte a sus objeciones sobre la pol�tica de comunicaci�n. Quince a�os despu�s, muchos funcionarios e inversores comparten su aversi�n a lo que algunos denominan orientaci�n odiseica, ya que ata de manos a los funcionarios.Otros banqueros centrales coinciden en que la forma de los guardianes monetarios mundiales de dirigirse a los mercados puede mejorarse, en parte porque los tipos de inter�s ya no est�n cerca de cero y en parte porque los compromisos anteriores fueron demasiado estrictos.En una reuni�n celebrada en la ciudad portuguesa de Sintra hace tres semanas, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, y el actual gobernador del Banco de Inglaterra (BoE), Andrew Bailey, mostraron cierta comprensi�n con la postura de Warsh.Bailey coincidi� con Warsh en que un exceso de garant�as a los inversores podr�a limitar el margen de maniobra de los funcionarios y llevarlos a cometer errores de pol�tica monetaria.En privado, otros miembros del Comit� Federal de Mercado Abierto (FOMC), responsable de fijar los tipos de inter�s, reconocen pr�cticamente lo mismo.Sin embargo, los beneficios de una volatilidad algo mayor se ver�an anulados si la Fed se convirtiera en un actor impredecible en el mercado.Veteranos de la Fed se�alan las recientes y bruscas fluctuaciones en el rendimiento del bono del Tesoro a dos a�os —que refleja las expectativas de los inversores sobre los tipos de inter�s— como prueba de que los mercados necesitan m�s orientaci�n de la que Warsh est� dispuesto a ofrecer actualmente.Los inversores advierten que, tarde o temprano, necesitar�n alguna pista sobre c�mo ve Warsh la econom�a estadounidense y la probable respuesta de la Fed ante los cambios en las perspectivas.Un peligro es que si Warsh no marca la pauta, su voz sea sustituida por la de los presidentes regionales de la Fed, lo que generar� confusi�n sobre d�nde reside el centro de gravedad de la opini�n.Dentro de la junta de la Fed, el gobernador Chris Waller ha intentado tomar las riendas en la definici�n del mensaje del banco central estadounidense, afirmando que estar�a justificado subir los tipos de inter�s "a corto plazo" si la inflaci�n subyacente, que excluye los vol�tiles precios de los alimentos y la energ�a, se mantiene alta.Lorie Logan, presidenta de la Fed de Dallas y miembro del FOMC, fue m�s all� al pedir "tipos de inter�s moderadamente m�s altos" para que la inflaci�n vuelva al objetivo del 2% de la Fed.A pesar de su deseo de un cambio de rumbo, quienes lo conocen bien afirman que es improbable que Warsh presione a sus colegas gobernadores o a los presidentes regionales de la Fed para que adopten su postura en materia de comunicaci�n.No se cree que vaya a restringir sus intervenciones p�blicas, ni siquiera a disuadirlos de presentar sus proyecciones como parte de los informes trimestrales de la Fed. En su lugar, espera que, con el tiempo, las opiniones de un mayor n�mero de miembros del FOMC se alineen con las suyas. Si Warsh habla menos en p�blico, a algunos tambi�n les preocupa que esto genere demanda por parte de los inversores para celebrar reuniones privadas con los banqueros centrales, lo que supondr�a un mayor riesgo para la reputaci�n de la Fed.La postura del nuevo presidente de la Fed en materia de comunicaci�n representa un cambio innegable respecto al enfoque de sus predecesores inmediatos: Jerome Powell, Yellen y Bernanke.Pero Warsh tambi�n reconoce que, a la hora de imponer su visi�n para llevar a cabo una renovaci�n radical de la forma en que el banco central se comunica con los mercados, no podr� romper completamente con el pasado.Quienes lo conocen afirman que el presidente de la Fed comprende que deber� tener en cuenta las opiniones de sus colegas del comit� de pol�tica monetaria. Para convencerlos de la validez de sus argumentos, Warsh ha creado un grupo de trabajo sobre comunicaci�n para analizar "c�mo la Fed comunica las deliberaciones y decisiones pol�ticas en un contexto de incertidumbre". Este grupo abarcar� desde la estructura de las reuniones del FOMC hasta las conferencias de prensa, los gr�ficos de puntos y los informes de las votaciones, que actualmente se publican tres semanas despu�s de las decisiones sobre los tipos de inter�s. Se esperan los resultados antes de fin de a�o, cuando se debatir�n en una serie de lo que Warsh ha descrito como "disputas internas" dentro del comit� de pol�tica monetaria.Comunicaci�nUno de los tres copresidentes del grupo de trabajo es Mervyn King, exgobernador del Banco de Inglaterra. Comparte con Warsh el "escepticismo sobre la orientaci�n prospectiva [fuera de tiempos de crisis] y un �nfasis en la incertidumbre", seg�n Donald Kohn, exvicepresidente de la Fed que ha trabajado estrechamente con ambos. El propio Warsh llev� a cabo una revisi�n de la pol�tica de comunicaci�n del BoE en 2014, que dio lugar a muchos cambios que siguen vigentes y que podr�an ofrecer pistas sobre el futuro de la Fed.Las innovaciones del BoE incluyen dos fases de debate sobre pol�tica monetaria. La primera es un debate libre, abierto y privado; s�lo una segunda ronda m�s formal queda registrada en las actas. Otro cambio es que los informes m�s recientes de los debates del BoE tienden a centrarse en temas importantes, en lugar de lo que algunos describen como el enfoque de la Fed de "llevar la cuenta".La orientaci�n prospectiva, tal como la conoc�an los mercados, puede haber muerto, pero los mercados de deuda p�blica son fr�giles. Si bien la Fed ya no detallar� sus intenciones a los inversores, Warsh ha dejado claro que comprende los peligros de la imprevisibilidad. Quienes piensen que hablar� tan poco como el difunto Alan Greenspan, presidente de la Fed entre 1987 y 2006, y conocido por su deliberado hermetismo, podr�an estar equivocados.Warsh respeta la trayectoria de Greenspan. Sin embargo, ha se�alado que reconoce que el mundo ha cambiado y que no podr� emplear la "ambig�edad constructiva" al estilo de Greenspan. En su comparecencia ante el Congreso hace dos semanas, Warsh asegur� que inducir a enga�o era lo �ltimo que pretend�a. "No espero que ninguno de los cambios en la comunicaci�n tenga como fin ocultar informaci�n", declar�. "El prop�sito de un cambio en la comunicaci�n es hacer una cosa bien: aplicar una pol�tica monetaria adecuada".� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. 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La silenciosa revoluci�n de Kevin Warsh al frente de la Reserva Federal
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