El fútbol suele medirse en goles, en tablas de posiciones o en campeonatos; pero hay partidos que empiezan mucho antes del pitazo inicial y que, ojalá, nunca tengan que jugarse. Son los que enfrentan al tiempo contra una emergencia, a la prevención contra el azar, y en esa cancha cada segundo vale tanto como una final.
Con esa premisa, la Liga Cordobesa de Fútbol dio un nuevo paso en su política de seguridad sanitaria. Durante la reunión del Comité Ejecutivo realizada el miércoles 22 de julio, entregó seis desfibriladores externos automáticos (DEA) a: Deportivo Alberdi, Unión de Malvinas, All Boys, Huracán de barrio La France, Bella Vista y Villa Azalais, instituciones que desde ahora dispondrán de una herramienta clave para responder ante una emergencia cardiovascular.
La incorporación de estos equipos representa la tercera etapa de un plan que la entidad viene desarrollando de manera sostenida. Cada entrega demanda una inversión cercana a los 17 millones de pesos, un esfuerzo económico que, según reconoció el presidente de la Liga Cordobesa, Alejandro Fernández, encuentra sentido precisamente en el deseo de no tener que utilizar jamás esos dispositivos.
"Se hizo la tercera entrega de desfibriladores, lo que implica una inversión bastante importante de la Liga para potenciar la prevención de salud y seguridad en los clubes. Cada una de las entregas conlleva una erogación de 17 millones de pesos, pero Dios quiera nunca sea necesario utilizarlos", señaló el dirigente.














