En pleno Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, sobre la calle Defensa 165 y a pocos metros de la Plaza de Mayo, el Gobierno porteño recuperó la emblemática Casa Blaquier tras permanecer tomada por cuatro décadas. En el marco del proyecto de puesta en valor impulsado por el Ministerio de Cultura de la Ciudad, un equipo interdisciplinario de ocho especialistas, entre arqueólogos, restauradores, conservadores y paleontólogos, lleva adelante las excavaciones en el sitio. Los sondeos arqueológicos preventivos permitieron desenterrar algunas de las capas más significativas de la historia colonial de Buenos Aires. Bajo los pisos improvisados del antiguo inquilinato, las excavaciones no solo revelaron objetos del siglo XIX, sino que sacaron a la luz estructuras subterráneas e indicios irrefutables de la ocupación de la Compañía de Jesús durante el siglo XVIII. "Buscábamos estructuras subterráneas acordes a la Casa Blaquier, pero tuvimos la suerte de dar con estructuras anteriores que pertenecieron a las casas redituantes de los jesuitas, utilizadas en la época para alquilar y financiarse", explica Horacio Padula, paleontólogo y subgerente de Gestión Patrimonial y Arqueología del GCBA.