La Casona del Jardín Botánico y su tesoro artístico entran en una nueva era. A través de un proyecto integral que abarca la renovación de fachadas, la reorganización de salones internos y la modernización de senderos de circulación, el Ejecutivo comunal busca rescatar del paso del tiempo al histórico "castillo" de Palermo. Los trabajos en la estructura original se alinean con la restauración de una veintena de estatuas y monumentos que habitan el predio—como la Loba Romana y el Canto de la Cosechadora— y cuyos trabajos estarán a cargo del taller Monumentos y Obras de Arte (MOA) para preservar el legado de Carlos Thays y reabrir sus espacios al público, consolidando así, un plan de conservación patrimonial diseñado para adaptar el edificio administrativo y sus paseos a las demandas de los visitantes actuales. Proyectada por el ingeniero militar de origen polaco Jordan Wysocki (convocado por Domingo Faustino Sarmiento para materializar un gran parque urbano), la Casona debe su aspecto de castillo inglés a los breves torreones de sus cuatro esquinas. Puertas adentro, el diseño original era funcional: la planta baja reunía amplias salas de trabajo, mientras que en el nivel superior las habitaciones se conectaban entre sí por grandes arcos, una solución que permitía integrar los ambientes y adaptarlos a distintas funciones. La restauración incluye la recuperación de la fachada de ladrillo, las carpinterías originales, un ascensor interior y nuevos usos abiertos al público.