El fuego avanza sin control en el norte de la Comunidad de Madrid y en Ávila. La grave situación por los incendios, que ha obligado al Gobierno a declarar la emergencia nacional en Madrid y Ávila, afronta "un día crítico", según ha explicado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Los dos frentes de la comunidad madrileña, en San Martín de Valdeiglesias y Villa del Prado, se han fusionado en uno solo y amenazan con fusionarse con el fuego de Burgohondo (Ávila). Una imagen aérea publicada por el Grupo 43 del Ejército del Aire y del Espacio sobre el incendio forestal en San Martín de Valdeiglesias da cuenta de la devastación del fuego, que avanza sin control elevando al cielo una inmensa columna de humo mientras las llamas arrasan todo a su paso y sin señal de fatiga. La Policía Local de la propia San Martín de Valdeiglesias ha pedido a los vecinos, a través de sus redes sociales y canales oficiales, que atiendan el mensaje de EsAlert recibido y permanezcan confinados en sus municipios y se abstengan de transitar calles y caminos, así como de acudir al pabellón municipal, donde se atiende a los evacuados del Embalse de San Juan. "Hagan fácil el trabajo, ya de por sí muy difícil", han reiterado las autoridades. Los incendios, por los que ya se ha decretado la emergencia nacional, han obligado a evacuar a más de 19.000 personas. Marlaska ha advertido que las condiciones meteorológicas de hoy son muy complejas: "Tenemos rachas de viento superiores a 50km/h y las temperaturas no nos van a dar ninguna facilidad, tampoco el nivel de humedad. Son condiciones muy adversas, que mañana esperamos que mejoren un poco".Al respecto del origen de los incendios, el ministro ha recordado que el de San Martín de Valdeiglesias estuvo provocado por un coche en llamas en la calzada de la M-501 a la entrada de la localidad, mientras que del resto se desconocen las causas. Sin embargo, ha insistido en que el SEPRONA de la Guardia Civil está investigando el posible origen de los fuegos.Mientras tanto, en Ávila, las autoridades han confinado a las poblaciones de El Tiemblo, Burgohondo y Navaluenga (unas 1.500 personas) ante el avance de los llamas, de hasta 3 kilómetros en apenas 40 minutos, azuzadas por las fuertes rachas de viento. Además, se ha procedido al desalojo preventivo del camping de El Burguillo y de varias casas rurales en la Reserva Natural del Valle de Iruelas. Asimismo, el fuego ha obligado a evacuar a los ancianos de una residencia en San Antonio en El Tiemblo, trasladados durante la noche a Cebreros.