Cambio de chip

Pueblo

En EEUU la oposici�n vecinal ha bloqueado o retrasado al menos 75 centros de datos valorados en unos 130.000 millones de d�laresPortada de de febrero de la revista 'Time' sobre "el pueblo contra la IA".TIMEActualizado Viernes,

julio

01:07Audio generado con IAJoe Allen se define como un ludita que llena iglesias. En febrero, la revista Time lo eligi� para su portada como rostro de la reacci�n popular contra la inteligencia artificial. Un mes despu�s habl� ante los fieles de la First Baptist de Dallas, una de las mayores megaiglesias conservadoras del pa�s. �Ahora sueno menos loco�, dijo a los feligreses que llenaban los bancos.Que un predicador tecn�fobo triunfe en territorio Trump ilustra algo ins�lito. En la sociedad m�s polarizada de Occidente, la desconfianza hacia la IA se ha convertido en casi el �nico punto de encuentro para la sociedad norteamericana. Seg�n Reuters/Ipsos, el 77% de los estadounidenses teme que esta tecnolog�a encarezca su factura de la luz. Lo hace en porcentajes casi id�nticos entre republicanos, dem�cratas e independientes. Encuentren otro asunto con ese consenso. No lo hay. Hasta Steve Bannon, estratega pol�tico del presidente, ya ha avisado de que a estos votantes no hay giro comunicativo que los recupere.Y el rechazo ya no se queda en los sermones. S�lo en el primer trimestre del a�o, la oposici�n vecinal bloque� o retras� al menos 75 centros de datos valorados en unos 130.000 millones de d�lares, tanto como en todo 2025, seg�n la firma Data Center Watch. Los grupos opositores se han duplicado hasta los 833 y hay moratorias propuestas en 14 estados. Donde fracasan Bruselas, la ONU y sus solemnes declaraciones sobre la �IA responsable�, funciona la asamblea popular. La regulaci�n efectiva de la IA en EEUU se est� escribiendo de abajo arriba, permiso a permiso.Hay que aclarar que coincidir en el �no� no implica coincidir en el porqu�. La izquierda habla de acu�feros y tarifas; la derecha, de empleos y de almas. Un consenso negativo rara vez construye una pol�tica alternativa, pero para unas elecciones como las de media legislatura, como la de noviembre, podr�a bastar el enfado.Silicon Valley invirti� una fortuna en comprar acceso a la Casa Blanca y lo consigui�, hasta el punto de elegir al vicepresidente. Pero lo que no compr� fue al pa�s. Sus directivos, tan aficionados a los escenarios apocal�pticos, no vieron venir el m�s mundano de todos: que su problema no iba a ser la regulaci�n, sino el pueblo.