Luis Rosales Fouz cre�a saberlo todo sobre su padre, el poeta Luis Rosales. Hasta que hace una semana una llamada telef�nica le sorprendi�. �Una mujer me llam� y me dijo que era la presidenta de la comunidad de Vallehermoso 26, la casa donde vivieron mis padres durante algunos a�os. Resulta que, haciendo limpieza de un trastero, se hab�an encontrado con un ba�l que perteneci� a mi padre�, cuenta el hijo del c�lebre escritor de la generaci�n del 36, referente de la poes�a arraigada.�Lo abrieron y empezaron a ver escritos de Luis Rosales, cartas de Luis Rosales, documentos de Luis Rosales... Hasta que la presidenta, que es una mujer muy le�da, cay� en la cuenta: 'Pero si Luis Rosales vivi� aqu�'�, prosigue. �Me cont� que se pas� cuatro horas seguidas leyendo maravillada y que, desde entonces, su obsesi�n era encontrar mi tel�fono, que consigui� a trav�s de un amigo. Ella me coment� que era un ba�l con el que no iba a poder yo solo y que me lo ten�a que llevar con alguien que hiciera mudanzas. Me lo llev� y me puse a trabajar�.Hijo �nico del autor de La casa encendida y de Mar�a Fouz de Castro, Luis Rosales Fouz nos atiende en su apartamento de Madrid. Su padre est� presente en cada rinc�n: libros, fotograf�as, poes�as enmarcadas, retratos... Justo en la entrada, a la derecha, tiene el ba�l. Efectivamente, es grande, de un verde desvencijado y no tan antiguo. Un tesoro que nunca busc� y en el que lleva d�as enfrascado. En el sal�n, las p�ginas desconocidas de la historia de su padre se amontonan en distintas mesas. Siguen un orden l�gico para �l, que lleva divulgando y estudiando la figura del poeta granadino desde su fallecimiento en el a�o 1992. Otras tantas siguen dentro del ba�l formando torres de documentos.�El ba�l debe tener unos 30 a�os y no lo hab�a visto en mi vida. Llevo le�do solo un 10% de lo que hay�, explica. �Principalmente son cosas de su trabajo en el Instituto de Cultura Hisp�nica, donde empez� a trabajar aproximadamente en el a�o 1950�. Seg�n cuenta, son papeles de distintas etapas del poeta, acad�mico y ensayista que reuni� cuando se mud� con su mujer a la madrile�a calle de Vallehermoso.Luis Rosales entr� en el Instituto de Cultura Hisp�nica en los a�os 50. Dos d�cadas despu�s, ostent� los cargos de asesor del director y director del Departamento de Actividades Culturales. La instituci�n, dedicada a fomentar los lazos culturales y literarios entre Espa�a e Hispanoam�rica, parti� de la voluntad y el esfuerzo de varios escritores espa�oles, entre los que estaba �l.Para saber m�s�En 1949 hizo la primera embajada po�tica, con Leopoldo Panero y Fox�, por toda Sudam�rica y por Estados Unidos. Tengo una carpeta con todas las cr�ticas de los peri�dicos que salieron ese a�o en Colombia, Nicaragua, Per�... Tienen un valor extraordinario, porque se puede contar la Historia desde la mirada de los profesionales de la prensa que la vivieron�.Rosales Fouz muestra con orgullo una misiva del Nobel mexicano Octavio Paz. Es una respuesta que le dio al diplom�tico mexicano Hugo Guti�rrez Vega y que hizo llegar al poeta. �Dile a Luis Rosales que, puesto que t� y �l me lo piden, puede agregar mi nombre a esa petici�n al Parlamento Noruego para que se otorgue el Premio Nobel de la Paz al Rey Juan Carlos I. Creo que, en efecto, hasta ahora ha desempe�ado con discreci�n el oficio de Rey y ha defendido a la democracia y a las libertades�, escribi� Paz en esta carta fechada en mayo de 1980, cuando el Em�rito era firme candidato al galard�n por su actuaci�n durante la Transici�n. Una carta de gran valor hist�rico.Entre el papeleo hay bocetos de poemas ya publicados y tambi�n versos que su hijo cree in�ditos, pero que todav�a tiene que cotejar.Luis Rosales Fouz tiene los ojos azules de su padre y ve la vida a trav�s de ellos. En 2020 public� con la editorial Visor Desde que tus pasos me abren el camino, un libro que defiende la vida y obra de su padre haciendo un recorrido por sus rincones favoritos de Madrid. La de su progenitor es una biograf�a que no necesita reescribirse, pero s� liberarse de rumores y leyendas.La carta de Octavio Paz en la que secundaba a Juan Carlos I para ser Nobel de la PazLuis Rosales fue injustamente acusado de haber delatado a Federico Garc�a Lorca, a quien los Rosales escondieron en su casa familiar de la calle Angulo de Granada creyendo que era un refugio seguro debido a la orientaci�n falangista de la familia y del propio escritor, que m�s tarde se desvincul� de la Falange. Precisamente, �l y uno de sus hermanos protestaron y consiguieron una orden de liberaci�n del gobernador que, desafortunadamente, no lleg� a tiempo. Intentar proteger a su amigo casi le cuesta la vida.�A mi padre no se lo cargan despu�s de Lorca de milagro. Estaba condenado a muerte y se tuvo que quitar la camisa azul. Le salv� Narciso Perales, un m�dico importante en la Falange, y le incoaron un proceso judicial, que no se hac�a normalmente, porque en la guerra te cog�an, te daban el pase�llo y se acababa�.Incluso despu�s de la muerte de Federico, Rosales sigui� arriesg�ndose por �l. �Quisieron hacer un poema juntos: mi padre escribir�a el poema y Federico la m�sica. No pudo hacerse. Al a�o siguiente, mi padre public� en primera p�gina del diario Patria, de Granada, el poema La voz de los muertos, homenaje a Federico, y eso le cost� el puesto al director del peri�dico. Ese poema pas� despu�s al libro de Los versos del combatiente�.No fue Lorca el �nico amigo al que perdi� durante la Guerra Civil. �Los dos grandes maestros de mi padre eran: el maestro literario, Federico Garc�a Lorca, y su maestro vital, Joaqu�n Amigo, otro granadino que fue quien le present� a Federico. En el primer a�o de la guerra, los mataron a los dos, uno de cada bando�.El ba�l encontrado en un trastero de MadridLos papeles in�ditos parecen respaldar lo que Luis Rosales intent� defender toda su vida y lo que su hijo sigue respaldando: que despu�s de la guerra segu�a siendo querido y respetado por los cercanos a Lorca. A trav�s de las cr�nicas halladas en el interior, pudo saber que �una amiga de Federico le tuvo en su casa� durante una estancia en La Habana a finales de los a�os 40.Hay otros hallazgos curiosos, como la carta de una estudiante italiana que quer�a hacer la tesis doctoral sobre su padre y a la que Rosales tard� tres a�os en responder. �Mi padre era un gran poeta, pero muy despistado. Hacienda le pon�a multas por no pagar a tiempo y en la mitad de las cartas que le escrib�an le pon�an: 'Ya s� que vas a tardar en responder'�.Cuando habla sobre los amigos de su padre, aparecen nombres como Rafael Alberti, Fernando Qui�ones, Dionisio Ridruejo o D�maso Alonso, muy cercanos al poeta. �Mi padre era un ser querido por todos. Era liberal. No le gustaba la pol�tica�.A finales de los a�os 80, el escritor, Premio Cervantes en 1982, sufri� un infarto cerebral. Muri� en 1992. �Cuando le dio el ictus estaba muy pr�ximo a que le dieran el Nobel. Le present� D�maso Alonso y su obra la tradujo al sueco Justo Jorge Padr�n, el mismo que tradujo a Vicente Aleixandre�.A Luis Rosales Fouz le queda mucho trabajo por delante. Puede que le lleve meses explorar todo lo que hay dentro de este ba�l olvidado durante tres d�cadas.En su poema m�s famoso, Autobiograf�a, Rosales se sent�a �como un n�ufrago met�dico� que contaba �las olas que le faltan para morir�. Su hijo cuenta las hojas que le quedan por leer.