La economía de Aragón resiste a los conflictos geopolíticos como el de Oriente Medio y los vaivenes con cierres y aperturas del estrecho de Ormuz, entre otros, generándose un impacto inferior a, por ejemplo, los producidos con la Guerra de Ucrania. Un entorno de incertidumbre y conflictos bélicos a pesar de los que la economía a nivel global, y también local, se mueve. "Las principales potencias siguen con tasas positivas de crecimiento", afirma Enrique Barbero, director de Comunicación, Marca y Relaciones Institucionales de Ibercaja, durante la presentación del número 88 de la Revista Economía Aragonesa de la entidad financiera.Es un contexto en el que también hay "elefantes en la habituación". Y, en este caso, es la energía dado que ayer el precio del petróleo, por primera vez en muchas semanas, volvió a superar los 100 dólares por barril Brent, aunque se está lejos de los 130 euros y más que alcanzó en 2022. Y, aunque la coyuntura pueda parecer similar a la del año 2022, se observa otra diferencia clave con el precio del gas, que hoy ronda los 64,65 euros por megavatio hora, cuando alcanzó en 222 los 345 euros por megavatio hora.

"Por lo tanto, la situación actual se parece en algo a la de 2022 porque las presiones y las ventas vienen por la cantidad, pero con una intensidad muy diferente a la que ocurrió en aquel momento", matiza Barbero.