El pasado jueves llegué a mi centro de salud con una cita concertada. Al entrar, un cartel anunciaba que mi doctora no estaba allí. Sin aviso, sin explicación. Solo la instrucción de pasar por administración para que me atendiera otra persona. No sé por qué no estaba y tampoco necesito saberlo, todos podemos tener imprevistos. Desde diciembre no consigo que ella me atienda, cada cita es con un profesional distinto. El problema no son ellos, sino un sistema que ha convertido la continuidad en excepción. Una doctora de familia no es solo quien lee un historial, es quien sabe de tu recorrido y entiende tu contexto. Defender la sanidad pública también es cuidar esa relación, porque cuando se pierde, perdemos todos.Alicia Blanco García. Jerez de la Frontera (Cádiz)No son obstáculosUno de mis mayores temores es que se pongan en cuestión los derechos laborales que tantas generaciones han conquistado. De estas condiciones depende cuánto tiempo podemos dedicar a nuestra familia, a nuestros amigos, a nuestras aficiones o, sencillamente, al descanso. Determinan nuestra salud física y mental, e, incluso, las condiciones en las que envejeceremos y moriremos. Por eso me preocupa escuchar con tanta ligereza discursos que presentan estos derechos como un obstáculo para la economía. Mientras la conversación pública aún gira en torno al Mundial, quizá convendría preguntar a los argentinos cómo viven el deterioro de sus condiciones laborales. A veces, las posibles consecuencias de determinadas políticas se entienden mejor cuando observamos a los que ya las están experimentando.Miguel Villar Rodríguez. Santiago de CompostelaSin nóminaNo me rechazaron el alquiler de una vivienda porque no pudiera pagarla, sino porque soy autónoma. Llevo un mes visitando entre uno y tres pisos cada día. Después de decenas de llamadas y documentos enviados, volví a recibir la misma respuesta. Trabajo todos los días, pago mis impuestos y cumplo con todas mis obligaciones. Como muchos, decidí emprender y construir mi propio proyecto profesional. Sin embargo, para alquilar una vivienda o acceder a un préstamo, el hecho de no tener una nómina parece importar más que la solvencia demostrada. Lo más frustrante es sentir que ese esfuerzo no se traduce en oportunidades. No pido privilegios, solo pido que el trabajo y la responsabilidad se valoren.Paloma Pantoja. MadridSiempre disponibleLa inteligencia artificial ya no solo responde preguntas, ha comenzado a convertirse en “alguien” para nosotros. Durante años creímos que la tecnología competía por nuestra atención, hoy la disputa parece ser por nuestra confianza, intimidad y vulnerabilidad emocional. Muchas personas ya utilizan la IA para desahogarse, pedir consejos o enfrentar la soledad. A diferencia de las personas, la IA siempre está disponible, no se cansa ni se irrita. No se trata de frenar la innovación, sino de preguntarnos si estamos preparados para un mundo donde parte de nuestras necesidades emocionales sean atendidas por máquinas.Eyal Zygielman. Santiago de Chile