Los ministerios de Economía y Trabajo cerraron este jueves un acuerdo para llevar la reforma del registro horario al Consejo de Ministros en el mes de septiembre. Esta decisión se produce tras cuatro meses de negociación entre las carteras de Carlos Cuerpo y Yolanda Díaz sobre cómo incorporar los cambios sugeridos por el el Consejo de Estado en en marzo a la norma acordada con los sindicatos. El área laboral del Gobierno asegura que han cerrado sus discrepancias sobre la nueva obligación para las empresas, algo que no confirman desde el ministerio del PSOE.El pacto, confirmado por ambos departamentos supone la constatación de que el Gobierno no atenderá el ultimátum lanzado por los sindicatos CCOO y UGT, que amenazaron con no volver a firmar un acuerdo de diálogo social si no se aprobaba en julio. Fuentes sindicales consultadas por elEconomista.es expresan su malestar por este nuevo retraso en la aprobación de una de las partes que contenía el acuerdo firmado en 2024 para reducir la jornada laboral a 37,5 horas, al tiempo que temen que se haya desvirtuado su acuerdo para pactar con Economía.

Los ministerios del PSOE y Sumar arrastran discrepancias sobre este tema desde que empezó a negociarse con la patronal y los sindicatos. Como ya hizo antes de que el Ejecutivo enviase la reducción de jornada al Congreso, Cuerpo cuestionó en público algunas partes del reglamento que buscaba cambiar la forma en la que se registran los tiempos de trabajo. Economía sugirió que sería oportuno dar más tiempo a las empresas para adaptarse a la reforma o dar ayudas para que las pymes dieran el salto al registro digital, como demandaban los representantes de CEOE y Cepyme.