Sonoma, obra creada por Marcos Morau para La Veronal, también llegará al festival Dansàneu. No es una novedad, pero sí una declaración de intenciones de la compañía y de este pequeño gran festival de las Valls d’Àneu. Que grandes y exitosas producciones puedan llegar a la plaza mayor de un pueblo tan pequeño como Isil es el resultado de muchos años de trabajo y una voluntad clara por los derechos culturales desde municipios de montaña carentes de equipamientos culturales. Así lo ve la directora del festival, Rut Martínez Ribot, que cuenta con pasión lo difícil, pero posible, que es llevar la danza y la música a lugares remotos, donde también se pone en valor el patrimonio cultural. En esta 35 edición, que se celebrará del 24 de julio al 2 de agosto, Dansàneu estrenará cuatro producciones propias, entre ellas homenajes a Joaquim Morelló y a Pau Casals. La historia de Dansàneu, uno de los festivales culturales más singulares del verano, viene de lejos y tiene sus orígenes en los pequeños municipios de las Valls d’Àneu, la población de los cuales es de unos 2.000 habitantes durante todo el año. En los inicios arrancó como una formación de danzas tradicionales que lideró Joan Serra, un bailarín y coreógrafo “muy único, con una mirada singular sobre el baile”, recuerda Martínez Ribot, que lleva muchos años vinculada al festival. Cuando murió en 2013, los organizadores del evento, el Consell Cultural de les Valls d’Àneu, decidieron hacer un cambio para convertirlo en un laboratorio de cultura, que se centró en la exhibición y abrió el abanico para incluir más disciplinas a partir de la edición de 2015. Poco a poco, el Dansàneu se fue convirtiendo en un festival de referencia para la danza y la música. No solo tiene un entorno natural espectacular, en el Pirineo, sino que se asienta durante diez días en plazas empedradas y pequeñas iglesias románicas, entre otros escenarios como pantanos y bosques. Año tras año, la programación ha ido creciendo en calidad. La directora, que lleva 12 años al frente, lo tiene claro: “No podemos ni queremos crecer en espectadores, no es nuestro formato, pero sí en hacerlo cada día mejor”. Los reconocimientos, como el Premio Nacional de Cultura 2021, demuestran que van por buen camino. “Que las compañías y los artistas quieran venir lo vivimos como un regalo”, cuenta la directora en referencia a La Veronal, que inaugurará este viernes el festival, o a Àngels Gonyalons, que entre actuación y actuación de Dorian Gray en Barcelona, subirá el domingo 27 para actuar en Drames rurals i altres contes, una de las producciones propias a partir de textos de Víctor Català y curadoría de Blanca Llum Vidal. Les barques volen pel cel. Converses entre els germans Pau i Enric Casals, también obra de nueva creación que se podrá ver en diciembre en el Palau de la Música, es un homenaje al violoncelista de fama mundial, de quien se celebra el centenario, y a su hermano, que fue el acompañante imprescindible de su éxito. Con interpretaciones de Xavier Albertí y Jordi Lara, el montaje “pone en valor el patrimonio musical catalán”, cuenta la directora. Pero este año, coincidiendo con el centenario de su muerte, la gran reivindicación es para Joaquim Morelló i Niart (Esterri d’Àneu,1858-1926), una figura clave de este territorio, farmacéutico, excursionista y filántropo quien, entre otros méritos, descubrió las pinturas románicas de Sana Maria d’Àneu, hoy conservadas en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC). Como homenaje, además de una exposición, se celebrará un texto performativo de Xavier Albertí interpretado por Laura Albert. Otra de las producciones propias es Màrtir de Sant Sebastià, que se podrá ver en la iglesia de Sant Joan d’Isil, que tiene un ábside encima del río de la Noguera Pallaresa que le da una sonoridad y ambiente muy especial. En diez días, unas 8.000 personas disfrutarán de la cultura en las Valls d’Àneu, un dato que puede parecer menor pero no lo es teniendo en cuenta que la mayoría de los espectáculos tienen un aforo de entre 100 y 200 personas. La sede más grande es el Cap del Port de la estación de Baqueira Beret, donde unas 300 personas de pie podrán ver el concierto de El Petit de Cal Eril el día 26. Las cantantes Anna Andreu, Magalí Sare o Lídia Pujol también actuarán en un festival que pondrá en valor el patrimonio inmaterial con una conversación entre Andreu Claret y Magda Oranich a raíz del libro Totes les batalles publicado recientemente por la abogada o la conferencia de la historiadora Helen Graham con motivo del 90 aniversario del estallido de la Guerra Civil. En el polideportivo de Esterri, donde se instala una caja negra para algunos montajes, cerrarán esta edición especial La Venidera con su obra No. Los bailarines Albert Hernández e Irene Tena dialogan con el presente y cuestionan las formas tradicionales sin perder la raíz. Una clausura que también comparte relato con el festival Dansàneu.
La Veronal inaugura Dansàneu en la edición más ambiciosa del festival que cumple 35 años en las Valls d’Àneu
Cuatro producciones propias, entre ellas homenajes a Joaquim Morelló y a Pau Casals, forman parte de los 40 proyectos que se verán en diez días










