OpiniónQue las galerías estén enfrentando semejantes dificultades constituye una señal de alerta sobre el funcionamiento de todo el sector.ARTISTA Y GESTORA CULTURAL23.07.2026 22:01 Actualizado: 23.07.2026 22:01 Queda una profunda preocupación tras leer el interesante artículo publicado por The New York Times sobre la situación que atraviesa el mercado del arte a nivel mundial. El texto, titulado ‘Art Galleries Are Not OK’ (‘Las galerías de arte no están bien’), está firmado por Marc Spiegler, exdirector global de Art Basel, una de las plataformas más importantes del arte contemporáneo, con ferias en Basilea, Miami Beach, París, Hong Kong y Catar.El título resulta inquietante para quienes vivimos vinculados a este sector. Su premisa es reveladora: mientras las grandes subastas alcanzan precios astronómicos, el mercado del arte, entendido como un todo, permanece técnicamente estancado.Por un lado, las subastas continúan batiendo récords. En mayo pasado, por ejemplo, Number 7A, 1948, de Jackson Pollock, se vendió por US$ 181 millones, y Danaïde, de Constantin Brancusi, alcanzó los US$ 107,6 millones. Estas cifras transmiten que el arte es para algunos grandes patrimonios, un activo financiero. Pinturas, esculturas e instalaciones son adquiridas como instrumentos para proteger el capital frente a la volatilidad de los mercados. Más que una apuesta por la cultura, parecen responder a una estrategia de preservación de riqueza.Por otro lado, el mercado del arte permanece prácticamente inmóvil. Spiegler cita el informe ‘The Global Art Market’, elaborado por UBS, según el cual en 2025 las ventas mundiales de obras de arte alcanzaron los US$ 59.600 millones. Sin embargo, al descontar el efecto de la inflación, ese volumen es comparable al registrado durante la crisis financiera de 2009 y la pandemia de 2020. En otras palabras, el mercado lleva años sin crecer en términos reales. Algo está pasando que las personas compran menos arte.En ese contexto, las galerías desempeñan un papel fundamental. Son ellas las que descubren y acompañan nuevos talentos, financian buena parte de la producción artística, prestan obras a museos y ferias, y ofrecen a los coleccionistas un espacio de confianza para construir y fortalecer sus colecciones. Sin galerías sólidas, el ecosistema artístico pierde uno de sus principales motores.El desafío exige creatividad, nuevas formas de gestión y decisiones estratégicas que permitan preservar uno de los pilares esenciales del ecosistema artístico.Lo que hoy estamos presenciando es una creciente brecha entre un segmento altamente especulativo, concentrado en unas pocas obras millonarias, y el mercado tradicional, que es el que realmente sostiene la creación, impulsa las carreras de los artistas y garantiza la renovación permanente del sistema.Las galerías, sin embargo, operan bajo una presión cada vez mayor. Mientras sus ingresos permanecen prácticamente congelados en términos reales, los costos laborales y operativos no dejan de aumentar. El fenómeno es global. A comienzos de junio, la galería Pace, una de las más importantes del mundo, anunció que reduciría su planta de personal en 50 empleados y dejaría de representar a más de 50 artistas, no obstante contar con sedes en Nueva York, Londres, Hong Kong, Los Ángeles, Ginebra, Seúl, East Hampton, Tokio y Palm Beach. Basta imaginar el enorme esfuerzo que supone mantener una operación de esa magnitud.En Colombia la realidad no es muy distinta. La mayoría de las galerías son pequeñas empresas cuyos márgenes siguen siendo estrechos. Un incremento de los costos de operación o una disminución de las ventas basta para comprometer seriamente su sostenibilidad financiera.El mercado del arte atraviesa, sin duda, un punto de inflexión. Que las galerías estén enfrentando semejantes dificultades constituye una señal de alerta sobre el funcionamiento de todo el sector. Son actores indispensables para la circulación del arte, el desarrollo de los artistas y la formación de nuevos públicos. Protegerlas no es únicamente una cuestión económica: es una decisión cultural. El desafío exige creatividad, nuevas formas de gestión y decisiones estratégicas que permitan preservar uno de los pilares esenciales del ecosistema artístico. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. 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El futuro de las galerías
Que las galerías estén enfrentando semejantes dificultades constituye una señal de alerta sobre el funcionamiento de todo el sector.








