"Queremos pagar más impuestos". Con ese mensaje, un grupo de 120 millonarios británicos, entre empresarios, figuras del espectáculo y otras personalidades, instó al nuevo primer ministro laborista, Andy Burnham, a imponer un impuesto al patrimonio para las grandes fortunas, con el argumento de que quienes poseen más riqueza deben contribuir en mayor medida a las arcas del Estado.La iniciativa, promovida por la organización Patriotic Millionaires UK, que en otras ocasiones ya había impulsado campañas similares, llega en un momento particularmente oportuno. Burnham, recientemente instalado en Downing Street, comenzó a presentar sus primeras medidas para aliviar el costo de vida que enfrentan las familias británicas, entre ellas la reducción del IVA en las facturas de electricidad y un tope al precio de los pasajes de autobús.Sin embargo, los firmantes de la carta, entre ellos el ex futbolista y presentador de televisión Gary Lineker, la empresaria Julia Davies y el músico Brian Eno, reclamaron al jefe de gobierno que vaya mucho más allá, promoviendo una "redistribución de la riqueza y del poder" desde los sectores más acomodados hacia los de menores ingresos.La propuesta contempla un impuesto del 2% sobre los patrimonios superiores a los 13 millones de dólares, que, según sus impulsores, podría generar unos 34.000 millones de dólares al año para el Tesoro británico."Podemos permitírnoslo. No estamos hablando de aumentar los impuestos a quienes trabajan todos los días para obtener sus ingresos, sino a los más ricos, cuyos ingresos provienen del patrimonio que poseen", afirma la carta enviada al número 10 de Downing Street.Lineker, uno de los rostros de la campaña, sostuvo que "nuestro fantástico país merece el apoyo de todos nosotros para construir una sociedad más justa".La respuesta del nuevo gobierno no tardó en llegar."Doy la bienvenida a que personas adineradas digan que quieren pagar más. Ya pueden hacerlo", afirmó la número dos del Tesoro, la viceministra Emma Reynolds, recordando que existe un sitio web del gobierno para realizar donaciones voluntarias al Estado.Reynolds añadió que el Ejecutivo está revisando la actual política tributaria, aunque señaló que cualquier eventual anuncio se realizará en el marco de una futura ley de presupuesto.La iniciativa de los millonarios refuerza además las especulaciones sobre posibles cambios fiscales que circulan en el entorno de Burnham y que ya han sido objeto de debate en la prensa británica, entre ellos una eventual reintroducción de la alícuota máxima del impuesto sobre la renta del 50%, eliminada en 2013 por el gobierno de coalición entre conservadores y liberal-demócratas encabezado por David Cameron y nunca restablecida, ni siquiera durante los dos últimos años del anterior gobierno laborista de Keir Starmer.Pocos días antes de convertirse en primer ministro, consultado precisamente por Lineker, Burnham tampoco había descartado la posibilidad de establecer un impuesto al patrimonio.El llamamiento de los llamados "millonarios patriotas" se suma además a un debate político ya intenso tras los primeros pasos del nuevo gobierno.La líder conservadora, Kemi Badenoch, criticó duramente al primer ministro por su "frenesí de gasto", que, según afirmó, costará "mucho dinero público", cuestionó las medidas adoptadas para contener el aumento del costo de vida por temor a "nuevos incrementos de impuestos" y le recordó que "ya no es alcalde de Manchester", por lo que debe gobernar con una visión nacional.Badenoch también respondió con ironía a la campaña impulsada por Lineker: "Si quiere hacerle un cheque al Estado, nadie se lo impide".Fuente: ANSA y EFEPB