0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialAunque todavía hay quienes no le ven más utilidad que la de llamar a sus hijos al orden (y son capaces de alargar la memoria de atrocidades como Pancracio, Margarita o Anacleto), los nombres asignados pueden ser presagios con ciencia exacta. Basta una semana de política internacional o una buena sesión de fútbol, o ambas mezcladas como esa final de locos en Nueva Jersey, para comprobar que conseguir argumentar nuestros alias es como aprenderse las nubes. Al final darás con el tricornio colorado o el ángel loco que andabas buscando. Dylan Martinez / ReutersEl de Donald Trump es un clarísimo ejemplo. El nombre, de raíces gaélicas, significa gobernante del mundo (¡del mundo!) y le acompaña Trump, que indica triunfo. El MacLeod materno (perdido por el camino como tantos y de origen escocés pero derivado del nórdico antiguo) habría añadido a la composición un sorprendente “el hijo del feo”.Yamal y Messi, como Trump y Lecornu, llevan escrita su historia en sus propios apellidosEl lloroso Messi también da razón a sus alias. Su nombre refiere al rey de la selva y simboliza el coraje y liderazgo que con el micius latino que le sigue encaja a la perfección con al mesías que en él todos admiramos.Incluso el nombre de Lamine Yamal, que sus padres inventaron para el niño genio para sugerir honestidad y belleza, tiene un acompañamiento genuino que no puede ser más apto. ¡Sus dos apellidos auténticos ya anunciaban su talento! El primero es Nasraoui y significa victoria... o ayuda. Y el materno Ebana proviene del Ebenaceae, esa familia de árboles capaz de la madera más noble, oscura y densa. Con una capacidad de pulido fuera de serie. Es la madera preciosa.Deberíamos creer que los nombres no profetizan. Que todo son conjeturas o trampas dialécticas. Pero hay evidencias que desencajan nuestra voluntad de evitar cábalas. Sébastien Lecornu, por ejemplo, que pasará a la historia por haber sido el primer ministro francés más efímero, ostenta un nombre que podría traducirse como “el reverenciado” y un apellido tajante. No tiene ningún secreto. Significa “el cornudo”. Y el que fue su protector Emmanuel debe su alias al bíblico “Dios está con nosotros”, mientras que Macron sugiere algo que se alarga demasiado... Podríamos seguir con Pedro, que deriva de piedra, ya saben, y con Sánchez, que proviene del Sanctius o Sanctus latino y significa consagrado. Y la lista sigue. Y además es interminable.Margarita Puig (Barcelona). Empezó su carrera profesional en el Diari de Barcelona . Desde entonces la hemos visto y escuchado en programas tan variados como Gol a Gol ; Tot l’esport ; Bonic vespre ; Versió Original; El club; Catalunya, parada i fonda ; Senyores i senyors , en el programa de Toni Clapés Versió RAC1 ; en Els matins de Josep Cuní , en TV3; en 8 al dia , de 8TV; Escletxes en BTV y Blanc sobre Blanc , en el Canal 33. Conocedora de los rincones más recomendables e insólitos de Barcelona, también es autora de guías como Restaurantes de Barcelona donde nunca te han llevado
El nombre que te dieron, por Margarita Puig
Aunque todavía hay quienes no le ven más utilidad que la de llamar a sus hijos al orden (y son capaces de alargar la memoria de atrocidades como Pancracio, Margarita o Anacleto), los nombres asignados pueden ser presagios con ciencia exacta. Basta una semana de política...









