Familiares buscan a sus seres queridos entre las ruinas de los edificios destruidos por el doblete sísmico del 24 de junio. REUTERS/Gaby Oraa“A partir de las 6 de la tarde esto es tierra de nadie”, describe el propietario de un apartamento en la parroquia Urimare, una de las zonas del estado La Guaira más afectadas por el doblete sísmico que ocurrió el 24 de junio y que hasta la fecha ha arrojado un saldo oficial de 5.398 fallecidos.De profesión abogado, para los efectos de la nota pide que se le identifique como Carlos. El vecino relata que al caer la tarde, desaparecen los pocos efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana desplegados en el sector. En ese momento, en medio de la oscuridad y sin señal telefónica, comienza lo que define como “la destrucción sobre la destrucción”.PUBLICIDAD“Es una situación tenebrosa y de total inseguridad, sin electricidad y ante la ausencia de policías y militares se desatan los saqueos”, refiere Carlos, a quien le robaron todo lo que guardaba en su maletero. “Hay gente que arriesgando la vida, entra en lugares que están a punto de derrumbarse. En el caso de un amigo, vio que podía sacar la lavadora de su apartamento, pero cuando regresó a la mañana siguiente ya se la habían llevado. Saqueadores cargan con ropas, medicinas, computadoras y demás enseres. Todo se va perdiendo día tras día”, comparte su experiencia.En circunstancias como esta, suele decirse que lo material se puede recuperar. Sin embargo, debe recordarse que Venezuela ya padecía una emergencia humanitaria producto de una crisis económica marcada por la hiperinflación y la pulverización de la moneda local.PUBLICIDAD“En un país donde no existe ni la capacidad de ahorro ni el crédito, la gente ha hecho grandes esfuerzos para adquirir lo más básico. ¡En esas ruinas está el ahorro de muchas personas! La reposición de todas estas cosas tiene un costo muy importante para las familias”, advierte.En sus recorridos por Urimare, Carlos observa cada vez menos máquinas operando. Cree que no existe una política del gobierno de Delcy Rodríguez para rehabilitar las viviendas rescatables. “Solo hacen inspecciones visuales y lo que nos dicen es que debemos esperar a la comisión presidencial. Aquí se requieren inspecciones profundas para determinar el estado de las edificaciones y los pasos a seguir. Las familias necesitan una hoja de ruta y conocer las propuestas del Estado”, subraya.PUBLICIDADVecinos de las zonas afectadas por el terremoto solicitan el auxilio del Estado venezolano. REUTERS/Leonardo Fernandez ViloriaReconoce que las autoridades no podían evitar la devastación provocada por los sismos, “pero sí pueden frenar la destrucción posterior por el vacío que deja el Estado”. “Proteger lo poco que puedas salvar en medio de la tragedia es de mucha importancia”, insiste, mientras solicita al gobierno que se concentre en restablecer el servicio eléctrico y la conectividad, aumentar el pie de fuerza y avanzar con demoliciones controladas, para eliminar posibles escondites de los malhechores.Carlos aclara que no quiere represión, sino el “auxilio del Estado” para impedir desmanes. “Nosotros en lugar de ver un aliento, una señal, vemos como la tragedia se profundiza por la desidia”, lamenta.PUBLICIDAD