Caracas/Caraballeda (EFE).- Venezuela se enfrenta a las tensiones generadas por los problema de las miles de personas que se han quedado sin vivienda a los 10 días del doble terremoto que acabó con la vida de 2.954 personas mientras se desvanecen las probabilidades de más rescates.
En La Guaira, zona cero de la devastación y donde persisten graves fallas en servicios de telecomunicaciones, ya quedan pocos rescatistas en y enfadados porque aún no han podido recuperar los cuerpos de sus seres queridos.
Tensión por recuperar los cuerpos tras el terremoto en Venezuela
En el edificio Carabamar, una de las torres completamente destruidas de Caraballeda, varios familiares siguen acudiendo cada día y entrando a los escombros, a pesar del peligro que supone.
Una de las venezolanas busca a su hermana, después de conseguir rescatar a su sobrino pequeño, pero increpa a un grupo de mineros porque están tratando de sacar a un hombre de 25 años, pero no buscan a las decenas de muertos que aún quedan en ese edificio.












