0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLas calles de Gràcia se preparan para una nueva edición de su fiesta mayor, que ofrecerá más de 900 actividades gratuitas del 15 al 21 de agosto.Mientras que las comisiones ultiman los preparativos, los responsables de la festividad ya se han encontrado con la primera polémica: una cuarta parte de las calles participantes –al menos media docena- han recibido peticiones de vecinos y comercios para cancelar las actividades nocturnas a causa del ruido.Ante estas quejas, la Fundació Festa Major de Gràcia ha publicado un manifiesto para defender el modelo de la celebración como un “patrimonio vivo que hay que proteger”. En el escrito, la entidad pide a las administraciones públicas que salgan en defensa de la programación. Y esta tarde, la concejal del distrito de Gràcia, Laia Bonet, ha destacado el trabajo coordinado entre la fundación y el ejecutivo, aparte de poner en valor el elemento identitario que supone la fiesta.La primera tenienta de alcaldía de Barcelona también ha reconocido los “retos” que supone organizar esta fiesta mayor y y ha afirmado que trabajan para abordarlos. Las quejas por ruido son habituales, aunque este año se han sobredimensionado y la fundación organizadora ha hablado de “radicalización”. Por esto, la llamada ‘noche tranquila’ –una jornada sin música ni conciertos para favorecer la convivencia y el descanso vecinal– se ha consolidado en la programación. En este sentido, la presidenta de la fundación, Lina López, ha confirmado que no se modificarán las actividades en la plazuela Sant Miquel, donde surgió la protesta.Más allá de los conflictos vecinales, la hermandad entre las comisiones decoradoras va en aumento. Será la primera vez en diez años que cinco calles compartirán temática, si bien cada una mantendrá su estilo propio.Otra de las novedades es que la comisión Jesús abandona su calle y pasará a decorar la calle de Sant Pere Màrtir, después de que la Guardia Urbana haya confirmado que esta última es un espacio más seguro por la menor circulación en la zona. Además, en la plaza Joanic se instalará un nuevo estilo de fiesta para familias y adolescentes que los organizadores esperan que se consolide en las próximas ediciones. En esta plaza, que es una de las puertas de entrada a Gràcia, se prepararán actividades para los menores de 14 años, como actividades sensoriales y táctiles, cuentacuentos, espectáculos folk o talleres de danza.Otros actos planificados para este año son un concurso de bandas juveniles y una gincana conmemorativa del año Gaudí, con un premio al disfraz que mejor cumpla con esta temática. Además, habrá cenas para familias y cine a la fresca. Las calles Providència y Tordera recibirán la placa conmemorativa por su centenarioLas calles que apuesten por unos decorados sobre diversidad de género y de orientación sexual, antirracismo o ecología contarán con una dotación presupuestaria adicional. Igualmente, se captarán fondos para la Associació Catalana Síndrome X Fràgil, la entidad de Gràcia que se centra en mejorar la vida de las personas afectadas por este síndrome, que es la primera causa de diversidad funcional intelectual hereditaria.Para asegurar que todo el mundo pueda disfrutar de las fiestas, volverán los puntos lilas y los itinerarios seguros, que permiten cruzar el barrio por todos los sentidos con el acompañamiento de los cuerpos policiales. También se reforzará el dispositivo de seguridad de la Guàrdia Urbana y los Mossos de Esquadra, y el transporte público tendrá un servicio ininterrumpido los viernes hasta los domingos de fiestas. En el mapa de las calles se señalizarán por primera vez todas las fuentes de la Villa de Gràcia para, así, combatir las altas temperaturas.
Las fiestas de Gràcia decorarán 23 calles y cinco de ellas compartirán temática
La concejal Laia Bonet reivindica el “elemento identitario” de la celebración ante las recientes quejas vecinales por el ruido






