El alcalde Jaume Collboni asegura que la ciudad no busca “competir con otras” y anuncia las luces se encenderán con un acto central en el paseo de Gràcia, el 22 de noviembre
El Ayuntamiento de Barcelona parece haber pasado página de la polémica anual del pesebre de la plaza de Sant Jaume. El belén ya no es el protagonista de las actividades navideñas, aunque habrá pesebre, dentro del edificio consistorial, y el triple de grande que el del año pasado (70 metros cuadrados, lo que miden los pisos, de media, en Barcelona). En cambio, hay novedad: la ciudad estrena un villancico para rendir homenaje a los coros. Se llama Un cor que batega [Un corazón que late] y mezcla canciones navideñas reconocibles en canon y elementos pop en un tema que arranca con un solista y sube de intensidad y voces hasta sumar cuarenta. Durante las fiestas habrá 126 kilómetros de calles iluminadas y más de 350 espectáculos en la calle.
El alcalde, Jaume Collboni, quiso dejar claro este miércoles durante la presentación del programa de Navidad, que será espectacular y que las luces se extienden, incluso a 38 fuentes ornamentales, pero “sin ánimo de competir con otras ciudades”. Le acompañaban en el Saló de Cent, la jefa de Fiestas y Tradiciones del Institut de Cultura de Barcelona( ICUB), Anna Lleó, y el director artístico del encendido de luces, Jordi Duran. Con el villancico, ha dicho el alcalde, la ciudad quiere hacer “un homenaje a las agrupaciones corales”, a los que se ha referido textualmente como espacios del tejido social muy importantes.






