¿Quién no se quedó alguna vez pegado frente a la televisión viendo batallar a Goku con los androides o a Doraemon suspirando por un pastelito? Para muchos, eso era solo un dibujo, un antojo imposible de saciar, sin embargo en Guayaquil hay un lugar donde ese capricho se volvió realidad. Y fue creado por Nicolle Ortega, administradora de Jitaku, un emprendimiento que mezcla la pasión por la cocina con el fanatismo del anime. Nicolle fue armando esta idea junto a una amiga: una que se desvive por la gastronomía y otra que ama el anime. De dirigir orquestas a crear pizzas artesanales: la historia del músico que reinventó su vidaEn 2024 decidieron que ya era hora de traer esos sabores de la pantalla a la mesa real. Pero, lo que no sabían era que esa idea las lanzaría a un camino lleno de retos donde el “miedo” sería el invitado no deseado, pero constante.PublicidadY el económico fue uno de esos, pues cuando iniciaron a sus 22 y 23 años, no tenían una reserva y tocaron puertas. Recurrieron a sus familias para “hacer la vaca”, es decir, juntar la inversión inicial, que fue de $ 5.000 por cada socia.Nicolle explica que fue un trabajo de hormiga, juntando “puchito en puchito” para comprar lo necesario. Incluso para ahorrar, admite que no les dio vergüenza empezar con cosas de que tenían en sus casas y no las usaban tanto.Al principio, eran cuatro en el equipo: las dos dueñas y sus familiares ayudando en lo que hiciera falta, sea atendiendo o estando en la cocina.PublicidadPublicidad“Al inicio éramos familias, cuatro personas, las socias, familiares de cada lado, obviamente ya con el tiempo fue aumentando”, comenta Nicolle, resaltando que ese apoyo fue la base de lo que hoy es un equipo más estructurado con cajeras, meseras y asistentes de cocina.Obstáculos en aperturaPero no todo fue color de rosa, a los pocos meses sintieron las consecuencias de los cortes de luz a nivel nacional en 2024.Para un negocio que recién gateaba, aquello fue un golpe durísimo, sostiene la mujer. “El tema de los apagones fue incluso una raya más al tigre en el cual sí generó miedo, incertidumbre de qué pasa”, señala Nicolle. Sin embargo, en lugar de cerrar, las amigas buscaron soluciones rápidas como comprar un generador para que los clientes se mantengan en el negocio y no pierdan esa fidelidad por la marca.Para Nicolle, este tipo de circunstancias les dio más impulso para invertir no solo en equipamiento sino en tiempo.La emprendedora que logró convertir el aroma en una experiencia para sanar: ‘Necesitamos más calma porque todo es inmediato’Sentirse como animeEl gran detalle el restaurante es la experiencia de “sentirse dentro de un anime”, de vivir la fantasía. Desde que entras al negocio, te recibe una mesera vestida con trajes temáticos, el menú es un desfile de platos que parecen sacados de una serie japonesa o coreana e incluso se puede pedir los famosos dorayakis que tanto le gustaban a Doraemon o un tazón de ramen humeante.Publicidad“Lo novedoso es poder ver una serie y una caricatura y decir, ‘Bueno, ahora lo tengo en la mesa, puedo ver justamente lo que veo en las caricaturas’“, afirma la emprendedora.Y no es solo la apariencia; se han esforzado por traer ingredientes como el naruto (pasta de pescado en forma de círculo blanco y rosa que flota en la sopa) o el surimi para el sushi, además de bebidas importadas que vienen con trozos de gelatina de coco.El lugar es “instagrameable”, también por los postres como el cheesecake de nube o los mochis, esos bocaditos de masa de arroz rellenos de helado.Nicolle cree que cada tropiezo ha valido la pena.“Cada cosa, buena o mala, siempre es bienvenida para poder seguir adelante y aprender de lo que se vivió“, indica.A pesar de ser joven, ha demostrado que con planificación y constancia se puede levantar un negocio. (I)
Así es el restaurante temático en Guayaquil donde puedes comer lo que ves en tus animes favoritos: “Ahora lo tengo en la mesa”
Dos jóvenes idearon Jitaku, un negocio que consideran la mezcla perfecta entre hacer lo que amas, audacia y mucho apoyo familiar.






