Jerusalén (EFE).- Más de 3.200 colonos israelíes, escoltados por la Policía, visitaron desde la madrugada de este jueves el complejo de la Mezquita de Al Aqsa, en Jerusalén Este ocupado, con motivo de la celebración de la festividad judía de Tisha B’Av, según datos del Waqf Islámico, la fundación benéfica jordana que gestiona el lugar religioso.
La entrada de fieles judíos, en contra del ‘status quo’, se debe a que es en este enclave -que simboliza el tercer lugar más sagrado para los musulmanes y aledaño al Muro de las Lamentaciones- donde se cree que se ubicaron el Primer y el Segundo Templo judíos, este último destruido en el 70 d.C. y nunca reconstruido.
Un recinto reservado a los musulmanes
Según ese ‘statu quo’ vigente desde 1967 -cuando Israel ocupó la parte este de Jerusalén, donde se encuentra la Explanada-, el recinto está reservado exclusivamente al culto de musulmanes, mientras que los judíos solo pueden entrar como visitantes, ya que las leyes judías prohíben a sus fieles orar en el lugar más sagrado para ellos, algo solo permitido a algunos rabinos.
Colonos israelíes custodiados por la Policía se dirigían al Muro de las Lamentaciones, en Jerusalén. EFE/Policía de Israel















