Estados Unidos teme que el estallido contamine la tregua en Gaza y el ejército de Israel lanza una inusual condena tras un ataque dirigido a sus tropas

Los residentes palestinos en la zona de Salfit, al noroeste de Cisjordania, han amanecido este jueves con el miedo en el cuerpo al tener que apresurarse para apagar un incendio en una mezquita. Grupos de colonos israelíes, que residen ilegalmente en el territorio y que esparcen el terror para expulsar a la población local, habían rociado materiales inflamables en la entrada del templo durante la madrugada y habían pintado grafitis con mensajes racistas en sus paredes, según las agencias palestinas de noticias.

La profanación del lugar, que incluyó la quema de tres ejemplares del Corán, es el último incidente de una oleada de ataques sin precedentes de la que los palestinos no tienen herramientas para defenderse. La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), que registra las agresiones de los colonos sobre la población local desde 2006, documentó durante el mes de octubre 260 incidentes, el periodo más agresivo desde que existen datos. De los 9.600 ataques que la OCHA ha documentado durante dos décadas, el 15% (unos 1.500) han ocurrido en lo que va de 2025.