Las agresiones de los colonos israelíes sobre los palestinos de Cisjordania, que desde el inicio de la guerra en Gaza en 2023 alcanzan máximos históricos, se extienden por el territorio. Este domingo, grupos de israelíes que residen ilegalmente en esa zona ocupada han prendido fuego a dos mezquitas —causando daños graves en una de ellas—, han quemado campos agrícolas y vehículos privados y han lanzado nuevos ataques contra palestinos desarmados.En Qusra, una aldea cercana a Nablus, unos colonos han prendido fuego en la recientemente construida mezquita de Al Rahma, calcinando su equipamiento interior y escribiendo en las paredes el mensaje “Venganza judía”, según la agencia de noticias palestina Wafa. En Kur, cerca de Tulkarem, otro ataque ha provocado un incendio en el interior de la mezquita local, que los residentes han podido sofocar antes de que alcanzara el espacio central. Los asaltantes han dejado otra pintada: “La sangre judía no es barata”. El ejército israelí ha condenado esos ataques y dice haber detenido a dos personas en relación con esos hechos.Las agresiones llegan después del intercambio de disparos en el que el viernes murieron dos israelíes y cuatro palestinos en Tal, un municipio palestino cercano a Nablus. El incidente, que los palestinos vinculan con una provocación israelí y que Israel achaca a lo que considera terrorismo palestino, ha propiciado la dura respuesta del Gobierno de Benjamín Netanyahu, que este domingo ha afirmado que está preparado para “actuar de manera más amplia contra los bastiones terroristas” en la zona. “Las instrucciones que hemos dado son entrad en los municipios, buscadlos, requisad las armas y practicad detenciones”, ha comentado a periodistas.La realidad sobre el terreno ya era esa mientras el mandatario pronunciaba esas palabras. El ejército israelí ha bloqueado los accesos al municipio de Nablus, uno de los más importantes en el norte de Cisjordania, y en esa zona ha practicado la mayoría de las 60 detenciones que ha realizado durante el domingo, algunos de los cuales eran antiguos presos liberados, según el Club de Prisioneros Palestinos. El habitual bloqueo a la circulación que Israel impone como castigo colectivo sobre áreas de donde sospecha que salen asaltantes ha llevado a dos mujeres a dar a luz en el interior de vehículos, al carecer de permiso para llegar al hospital. El grupo israelí Médicos para los Derechos Humanos denuncia que esos partos se han tenido que realizar en condiciones “difíciles”, y que hay pacientes de diálisis atrapados en los controles militares sin “el tratamiento del que dependen”.Antes, el ejército israelí se centró en Tal. Allí llevó a cabo desde el viernes redadas y una gran operación de interrogatorios en decenas de viviendas. La mayoría de las 80 personas que ha detenido han sido puestos en libertad, pero 18 siguen entre barrotes.Oded Paporish, activista israelí contra la ocupación de Cisjordania, asegura que los colonos que se acercaron a Tal el viernes o los que este domingo han asaltado mezquitas en Qusra y Kur buscan provocar una reacción palestina.“Lanzan pogromos”“El objetivo es entrar en municipios en las áreas de Cisjordania donde los Acuerdos de Oslo otorgaron autoridad a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para provocar una reacción de los palestinos”, señala por teléfono desde Cisjordania. “Entonces tiene lugar la escalada y se lanzan pogromos como los que estamos viendo en las últimas horas”.El presidente de la ANP, Mahmoud Abás, con su popularidad a la baja, ha pedido este domingo a la comunidad internacional que actúe para frenar la agresión israelí y el auge de la violencia de los colonos. La Organización para la Cooperación Islámica, que integra 57 Estados, ha denunciado la violencia israelí y la profanación de templos religiosos, y países regionales como Qatar o Egipto se han sumado a las objeciones, reiterando su apoyo a la solución de los dos Estados (uno, palestino; otro, israelí).Sin embargo, el gobierno israelí toma el camino contrario y pone en práctica la ecuación planteada por sus dirigentes más extremistas, al anunciar la expansión de los asentamientos como represalia ante las críticas internacionales o a las reacciones palestinas a la violencia israelí. Tras el tiroteo mortal en Tal, el Ejecutivo también ha anunciado que acelerará la legalización nacional de algunos de los asentamientos con un mayor historial de violencia contra la población indígena. Por su parte, los colonos explotan el caos para propagar su presencia en Cisjordania, uno de los tres territorios -junto con la Franja de Gaza y Jerusalén Este- donde el derecho internacional contempla la creación de un Estado palestino.Solo durante las últimas 24 horas, grupos de israelíes han establecido tres nuevos puntos de avanzada —en algunos casos, ubicando simplemente una tienda de campaña y algunos tanques de agua— con la intención de convertirlos gradualmente en una presencia estable y arraigada.La Comisión de Resistencia contra el Muro y los Asentamientos registra la creación de 42 puestos de avanzada durante la primera parte de 2026. Esos enclaves llegan a menudo acompañados de colonos que ejercen la violencia.La oficina de las Naciones Unidas para los asuntos humanitarios tiene constancia de 2.806 ataques de colonos contra palestinos desde enero de 2025 hasta mayo de 2026, y los grupos israelíes Paz Ahora y Kerem Navot registran más de 120 comunidades palestinas expulsadas desde 2023, especialmente agrícolas y ubicadas en el Valle del Jordán (Cisjordania).