Los perros ganan espacio en los trenes, especialmente en los de Renfe, que desde el 21 de julio permite que los canes de hasta 40 kilos viajen junto a su dueño en vagones pet friendly. Una medida que se aplica en todos los servicios comerciales que ofrece el operador nacional: AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity. También en Avant y Media Distancia.
Renfe acaba así con la exclusión de algunos perros, que no podían viajar en tren simplemente por su tamaño, sin valorar su comportamiento. Un quebradero de cabeza para muchos dueños, sin posibilidad de moverse con ellos en vehículo o que querían apostar por una movilidad sostenible y llevar a su mascota consigo.
Esta medida también conlleva una serie de obligaciones. Por ejemplo, los perros ocuparán la plaza interior junto a la ventanilla, al lado de sus dueños, que los deberán llevar con una correa no extensible de 1,5 metros y con el bozal puesto tanto en la estación como en el momento del embarque y el desembarque del tren. También habrá que viajar con la documentación oficial en regla y un kit de limpieza.
Pese a la flexibilización anunciada por Renfe, algunos canes siguen quedando fuera de los viajes en tren. Es el caso de los peludos que pesen más de 40 kilos, pero no son los únicos, según detalla el operador en un comunicado. Además, quedan excluidos los perros en los siguientes casos: menores de un año, si son de raza potencialmente peligrosa o hembras en celo.









