Mascotas
Por posibles da�os a terceros
Hay m�s de 15 millones de animales de compa��a en Espa�a, de los que la mitad son canesVarios perros en una vivienda.TRESBActualizado Lunes,
julio
11:10Los animales de compa��a ocupan un lugar fundamental en muchos hogares, con su compa��a y su cari�o. En Espa�a, hay m�s de 15 millones, de los cuales aproximadamente la mitad son perros (7,5 millones) seguido por los gatos (5,5 millones).Una presencia permanente que ha obligado en los �ltimos a�os a desarrollar una normativa que les proteja y garantice su seguridad. Concretamente, desde el a�o 2023 est� en vigor la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protecci�n de los derechos y el bienestar de los animales. En ella, se fijan las condiciones que deben cumplir los propietarios y las sanciones a las que se pueden enfrentar en caso de incumplirlas.Entre las medidas obligatorias, se encuentra que los animales de compa��a no pueden quedarse solos demasiado tiempo (tres d�as como m�ximo por regla general y uno en el caso de los perros). Adem�s, se proh�be expresamente mantener a perros y gatos de manera recurrente en balcones, s�tanos o patios.No es la �nica obligaci�n, ya que, adem�s, en el caso de los perros se debe contratar un seguro de responsabilidad civil, que debe tener validez durante toda la vida del animal, por los posibles da�os a terceros que causen nuestros canes."En el caso de la tenencia de perros y durante toda la vida del animal, la persona titular deber� contratar y mantener en vigor un seguro de responsabilidad civil por da�os a terceros, que incluya en su cobertura a las personas responsables del animal, por un importe de cuant�a suficiente para sufragar los posibles gastos derivados, que se establecer� reglamentariamente", contempla la ley en el art�culo 30.La obligaci�n ya exist�aA pesar de que lo recoja la ley, lo cierto es que ya antes de ella, todos los perros considerados potencialmente peligrosos deb�an contar con esta cobertura en todo el pa�s, por lo que no es una figura nueva en el ordenamiento espa�ol.De hecho, algunas comunidades aut�nomas ya hab�an implantado su obligatoriedad con independencia de la raza.








