El contexto internacional ha cambiado de manera estructural, pero la respuesta no pasa únicamente por mejorar los indicadores económicos, sino por construir "un pacto de país" que permita adaptar el modelo económico de Euskadi a esta nueva etapa. Es el llamamiento que realiza Confebask, la patronal empresarial vasca, que alienta a llevar a cabo una "toma de conciencia" que sirva como antesala para elaborar una respuesta consensuada en la misma dirección y que permita anticiparse a los cambios.La presidenta de Confebask, Tamara Yagüe, aprovechó la reunión anual del Consejo General de la organización celebrada por la patronal empresarial ayer en el Palacio Euskalduna de Bilbao para lanzar un mensaje que trasciende el análisis coyuntural de la economía vasca. Más que un balance del ejercicio, su intervención supuso una llamada a la reflexión colectiva sobre el futuro económico de Euskadi y sobre la necesidad de actuar antes de que algunos de los factores que hoy limitan la competitividad comprometan el bienestar construido.

Su diagnóstico parte de una constatación aparentemente contradictoria. Y es que Euskadi continúa creciendo y mantiene la creación de empleo, pero lo hace en un contexto cada vez más exigente y con señales de desaceleración que afectan especialmente a su tejido industrial. Las previsiones económicas apuntan a un crecimiento próximo al 1,9 % en 2026, situado en la parte baja de las estimaciones iniciales, mientras la industria atraviesa una fase de claro estancamiento.