El País Vasco afronta una nueva etapa industrial marcada por la reindustrialización europea, la transición energética y la competencia global. Con una industria que sigue siendo uno de los principales motores de riqueza, empleo y bienestar, Euskadi busca reforzar su posición como destino para nuevas inversiones tecnológicas e industriales. "Las estadísticas nos dicen que en los últimos cincuenta años apenas hemos tenido inversiones de este tipo. Hubo algún caso, como Ericsson, que llegó y después se marchó. Y la principal razón fue el terrorismo de ETA, que durante décadas nos sacó del mapa de las grandes decisiones empresariales internacionales. Ahora queremos volver a ese mapa. Sabemos que llevará tiempo, porque estamos construyendo un músculo que no hemos ejercitado durante años, pero creemos que Euskadi tiene cuatro grandes fortalezas", aseveró Mikel Jauregi Letemendia, consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco durante el IX Foro País Vasco, organizado por elEconomista.es.Siguiendo esta línea, el consejero resaltó que su primer pilar es "la excelencia manufacturera, probablemente una de las mejores de Europa. La segunda es nuestra apuesta por la innovación, apoyada en una sólida red de centros tecnológicos y universidades. La tercera es la colaboración público-privada. Somos un país pequeño, nos conocemos y trabajamos juntos. Las administraciones son cercanas y están comprometidas con el desarrollo industrial. Y la cuarta es el talento. Euskadi cuenta con profesionales altamente cualificados, especialmente en ingeniería y disciplinas técnicas. Al final, el talento es lo que marca la diferencia. Por eso defendemos que Euskadi es tierra fértil para la reindustrialización europea".
Mikel Jauregi Letemendia (consejero de Industria del Gobierno Vasco): "Europa necesita reindustrializarse y Euskadi quiere liderar ese proceso"
El País Vasco afronta una nueva etapa industrial marcada por la reindustrialización europea, la transición energética y la competencia global. Con una industria que sigue siendo uno de los principales motores de riqueza, empleo y bienestar, Euskadi busca reforzar su posición como destino para nuevas inversiones tecnológicas e industriales. "Las estadísticas nos dicen que en los últimos cincuenta años apenas hemos tenido inversiones de este tipo. Hubo algún caso, como Ericsson, que llegó y después se marchó. Y la principal razón fue el terrorismo de ETA, que durante décadas nos sacó del mapa de las grandes decisiones empresariales internacionales. Ahora queremos volver a ese mapa.







