Grupos como Gaza40+ y la Red Universitaria por Palestina critican que el trámite de visados estudiantiles es confuso, complejo y opaco, lo que priva a muchos universitarios de viajar
Para Maha, una estudiante de 22 años de Gaza, progresar en sus estudios de enfermería desde que accedió a una de las principales universidades de la Franja hace tres años ha supuesto un arduo esfuerzo. Debido a la guerra de Israel, la mayoría de sus clases teóricas son lecciones grabadas durante la pandemia, y cuando le surgen dudas, a menudo no hay nadie que se las pueda resolver porque sus profesores están ausentes, heridos o muertos. Tampoco puede realizar prácticas porque la mayoría de los hospitales están dañados, destruidos o colapsados.
Ante la perspectiva de no poder completar adecuadamente sus estudios, la joven comenzó a buscar oportunidades en el extranjero para poder seguir formándose. “He estado intentándolo y buscando becas por más de dos años porque creo que la educación es clave para reconstruir mi futuro y mis estudios después de todo lo que he perdido aquí en Gaza”, señala por teléfono.
La suerte le sonrió finalmente en marzo, cuando le comunicaron que había obtenido una beca de Erasmus+ para estudiar durante un año en una facultad de Ciencias de la Salud en España. Desde entonces, sin embargo, y pese a haber solicitado un visado de estudiante en abril, Maha no ha recibido ninguna respuesta del consulado español en Jerusalén, no pudo incorporarse a la universidad el 1 de mayo como preveía su programa, y no sabe si podrá salir de Gaza.






