¿Por qué un Gobierno como el de España, que ha abierto un proceso de regularización al que opta más de un millón de inmigrantes, un Gobierno que destaca en el mundo por su defensa de Palestina frente al genocidio de Israel no iba a sacar de la Franja de Gaza a 33 universitarios palestinos admitidos para estudiar en universidades españolas? ¿Por qué, si ha traído, este pasado martes 30, en un avión del Ejército, a 101 gazatíes, 20 niños enfermos y sus familias?

Difícil de entender. Pero está ocurriendo. Es la historia de 19 hombres y 14 mujeres, algunas y algunos becados, otros sólo admitidos a estudiar aquí, con recursos propios o de familiares que tienen en España. Un alumnado que ha abierto a elDiario.es su grupo de WhatsApp para comunicar testimonios emocionantes.

Dan a conocer su situación como último recurso. Con el anhelo de que la sociedad española inste al Ejecutivo a agilizar los trámites burocráticos y las gestiones con Israel. Deseando poder incorporarse ya a las plazas que se han ganado, mientras sobrevivían a las bombas, el hambre y sufrimiento del exterminio, entre parientes y amistades que morían.

Mientras el Gobierno de Meloni informa de que ha evacuado a 229 gazatíes con plaza en universidades italianas en el curso 25-26 y el ejecutivo de Starmer ha evacuado a 113 a Reino Unido, en el mismo año, el Gobierno español, abanderado de la defensa de Palestina, sólo ha traído a 13 universitarios gazatíes en tres cursos, sin sacar de la Franja a otros 33.