La intensa ola de calor que ha afectado a buena parte de Europa está dejando una de las señales más preocupantes de los últimos años en los Alpes. Los glaciares suizos hace días que han agotado toda la nieve acumulada durante el invierno, un fenómeno excepcional que expone prematuramente el hielo glaciar a las altas temperaturas y acelera su deshielo.El dato ha sido confirmado por la red de monitoreo oficial Glacier Monitoring in Switzerland (GLAMOS), adscrita al Instituto Federal de Tecnología de Zúrich (ETH) y a la Academia Suiza de Ciencias, cuyos expertos sitúan el denominado glacier loss day —el punto de inflexión en que desaparece toda la nieve caída durante el invierno y comienza a fundirse el hielo antiguo del glaciar— el 29 de junio. Hace apenas unas décadas este umbral se alcanzaba normalmente a mediados de agosto.Panorámica de la cabecera del glaciar Aletsch en la Jungfraujoch 25 junio 2026Cedida por Turismo de SuizaLa diferencia supone cerca de siete semanas de fusión adicional durante la época más cálida del año, un periodo en el que los glaciares pasan a perder directamente reservas de hielo acumuladas durante décadas o incluso siglos.El fenómeno responde a una combinación de factores meteorológicos. Por un lado, durante el invierno la acumulación de nieve fue aproximadamente un 25 % inferior a la media registrada entre 2010 y 2020. A ello se sumaron una primavera inusualmente cálida le siguió una potente ola de calor estival que elevó los termómetros por encima de los 40 °C en diversos puntos del continente. El calor se hizo sentir con inusitada fuerza incluso en cotas superiores a los 3.000 metros de altitud.Según Matthias Huss, director científico de GLAMOS y uno de los mayores expertos europeos en glaciología, la desaparición temprana del manto nivoso deja expuesto el hielo oscuro del glaciar, que absorbe mucha más radiación solar que la nieve blanca y acelera todavía más el proceso de fusión. Se genera así un círculo de retroalimentación que incrementa las pérdidas durante todo el verano.Años perdiendo hielo en los AlpesEl episodio llega después de varios años especialmente negativos para los glaciares alpinos.Suiza perdió alrededor del 10 % del volumen total de sus glaciares entre 2022 y 2023, una reducción sin precedentes en los registros modernos. Aunque las condiciones meteorológicas de 2024 permitieron moderar parcialmente el ritmo de pérdida, los expertos advierten de que la tendencia general continúa siendo claramente descendente.Los Alpes figuran entre las regiones del planeta donde los efectos del calentamiento global se manifiestan con mayor rapidez. La temperatura media en Suiza aumenta aproximadamente el doble de rápido que la media mundial, lo que explica el continuo retroceso de las masas de hielo durante las últimas décadas.El Cervino, visto desde la estación de Gornergrat. El deshielo del permafrost ha aumentado la inestabilidad de la montaña este verano.Las consecuencias del deshielo no afectan únicamente al paisaje. La desaparición del hielo y el progresivo deshielo del permafrost —la capa de terreno permanentemente congelada que actúa como “cemento” natural de muchas montañas— incrementan la inestabilidad de las paredes rocosas y favorecen desprendimientos, caídas de bloques y colapsos de laderas.Hasta ahora, este verano, los guías italianos ya han suspendido las ascensiones al Mont Blanc y en el Cervino se recomienda encarecidamente no subir, en ambos casos después de que hayan ocurrido accidentes mortales.
El calor agota las reservas invernales de los glaciares suizos dos meses antes de lo habitual
Los científicos alertan de que el hielo glaciar ya está expuesto desde el inicio del verano, una situación que acelera la pérdida de masa y aumenta el riesgo de desprendimientos en alta montaña.







