BlackRock estima que el conflicto en Medio Oriente recortará alrededor de 0.4 por ciento del crecimiento económico mundial.Esto tras el fracaso de una breve pausa diplomática entre Estados Unidos e Irán y un precario alto al fuego.Sin embargo, señaló que los mercados ya incorporaron la mayor parte de ese impacto, por lo que no observa un deterioro suficiente de la economía global que justifique modificar su estrategia de inversión.
Crisis de petróleo ya no es protagonistaAdemás, el fondo destacó que el auge de la inversión en Inteligencia Artificial (IA), un importante motor de crecimiento y su preferencia por la infraestructura de dicha tecnología, se mantienen intactos, a pesar de la reciente volatilidad.
Por su parte, agregó que la economía global depende mucho menos del petróleo que en crisis energéticas anteriores, lo que la hace más resistente a los aumentos de los precios de la energía.
Por otro lado, en cuanto a la inflación, BlackRock señaló que el conflicto podrá añadir alrededor de 0.8 puntos porcentuales a la inflación general global, aunque es improbable que el impacto sea uniforme.
Dependencia internacional a la energíaPor otro lado, resaltó que Europa y algunas partes de Asia siguen estando más expuestas debido a su dependencia a las importaciones de energía.







