Un nido de avispón oriental se caracteriza por ser horizontal. Los insectos lo construyen a partir de fibras de madera que desgarran con sus mandíbulas y mezclan con su saliva para formar una estructura de papel dividida en compartimentos hexagonales, donde se desarrollan las larvas del avispón oriental (Vespa orientalis).
Ese ciclo reproductivo preocupa ahora a los expertos después de que se haya detectado la primera nidificación en Eivissa de esta especie invasora, en el casco urbano de Jesús (Santa Eulària), y que ha encendido las alarmas entre el sector apícola de la isla.
Esta avispa, considerada uno de los principales depredadores de la abeja melífera allí donde logra establecerse, podría suponer una amenaza para las 3.765 colmenas en Eivissa, lo que ha llevado al Servicio de Protección de Especies de la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Govern a activar un protocolo de vigilancia para evitar su expansión.
Fue una vecina quien alertó de la presencia de unas avispas que, por su aspecto, le parecieron diferentes de la Vespula germanica, la especie más común, y facilitó fotografías para su identificación. Entre otras diferencias, la avispa oriental alcanza habitualmente entre dos y dos centímetros y medio de longitud, pudiendo superar los tres centímetros en el caso de las reinas, mientras que la avispa común mide entre 1,2 y 1,7 centímetros.






