0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEstudiantes de la Universidad de Saná, en el Yemen controlado por los hutíes, desfilando ayer sobre las banderas de EE.UU., Israel y el Reino Unido Mohammed Huwais / AFPLa reanudación de los ataques de Estados Unidos contra Irán, tras unas semanas de calma, ha vuelto a incendiar Oriente Medio. En la región los conflictos se superponen en capas incandescentes que se reavivan en trágicos estallidos de violencia. Los conflictos no se resuelven, sino que entran en letargo, a la espera de un nuevo pirómano que los encienda.Todo ello es la consecuencia de seis enconadas luchas entre las potencias medias de la región. Aprovechando la presencia en la Casa Blanca de un presidente altamente influenciable y el vacío creado por la retirada europea de la zona, incluida la rusa, demasiado ocupada en la calamitosa invasión de Ucrania, las potencias regionales compiten en estos seis frentes para consolidar e incrementar su influencia más allá de sus fronteras.Las enconadas luchas entre sus potencias regionales incendian Oriente Medio1. Israel (y EE. UU.) contra Irán. Hábilmente manipulado por la inteligencia israelí, Trump asumió sus objetivos: acabar con el programa nuclear iraní y hacer caer el régimen de los ayatolás, el principal sostén del cinturón que unía el chiísmo desde Teherán hasta Beirut y que se ha ido desmoronando ante la presión turca por el norte e israelí por el sur: Asad cayó y huyó a Moscú; el diezmado Hezbollah está sometido a una enorme presión del resto de partidos libaneses para que abandone las armas; el nuevo gobierno iraquí acude raudo a la Casa Blanca para negociar acuerdos económicos a cambio de combatir las potentes milicias proiraníes asentadas en su territorio. 2. Israel prosigue con su guerra de exterminio contra los palestinos y avanza en la ocupación de Cisjordania, la presa mayor del gobierno de Beniamin Netanyahu, y amplias zonas de Siria y Líbano. 3. La sempiterna batalla entre chiíes y suníes liderados por Irán y las monarquías del Golfo, respectivamente, se aceleró con las fallidas primaveras árabes y estalló trágicamente en Siria, Yemen, Líbano y Bahréin, después del caos provocado por la invasión estadounidense de Irak. A excepción de Siria, en todos ellos los chiitas son una comunidad numerosa y tradicionalmente discriminada. 4. El choque entre Turquía e Israel se intensifica. En Siria, el gobierno protegido de Erdogan lucha contra los drusos del sur, apoyados por Israel. En el cuerno de África, israelíes y turcos compiten por un balcón militar y logístico al estrecho de Bab el Mandeb. El último paso de este enfrentamiento ha sido el interesado reconocimiento israelí de la independencia de Somalilandia y el amago de reconocimiento del genocidio armenio. 5. La competencia creciente entre Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU). El segundo abandonó la OPEP y se ha convertido en un aliado silencioso de Israel. Estas dos monarquías del Golfo se han enfrentado en Yemen y en Sudán, aunque los encuentros recientes entre ambos para hacer frente a los ataques iraníes han rebajado la tensión. 6. Estos enfrentamientos están conformando dos ejes enfrentados entre sí: el de Mogadiscio (integrado por Turquía, Arabia Saudí, Qatar, Somalia y Egipto) y el de Barbera (Israel, India, EAU, Etiopía y Somalilandia). Ambos se disputan el control de las vías de comunicación marítimas que conectan Asia con el Mediterráneo y Europa y, en especial, de los pasos de Bab el Mandeb y Ormuz.
Seis frentes abiertos, por Jordi Torrent
La reanudación de los ataques de Estados Unidos contra Irán, tras unas semanas de calma, ha vuelto a incendiar Oriente Medio. En la región los conflictos se superponen en capas incandescentes que se reavivan en trágicos estallidos de violencia. Los conflictos no se resuelven,...









