Un grupo de investigadores ha identificado una fase hasta ahora desconocida del ciclo solar en la que las tormentas más violentas del Sol dejan de producirse de forma abrupta.El hallazgo, presentado esta semana en la Reunión Nacional de Astronomía de la Royal Astronomical Society en Birmingham, podría cambiar la manera en que se pronostica la actividad solar y el riesgo para satélites, redes eléctricas y sistemas de comunicación en la Tierra.La investigación, liderada por la física Sandra Chapman, se centra en un punto específico del ciclo solar al que los científicos han denominado fase de apagado.

Según el estudio, el Sol no entra gradualmente en un período de calma, sino que el clima espacial extremo se desconecta de manera repentina cuando se alcanza una etapa bien definida.“El Sol no se duerme suavemente ni despierta suavemente.

Hemos descubierto que el clima espacial más extremo se apaga de forma bastante súbita en un punto específico de cada ciclo solar”, explicó Chapman, directora del Centro de Fusión, Espacio y Astrofísica de la Universidad de Warwick.El Sol atraviesa ciclos de unos 11 años en los que cambia la polaridad de su campo magnético y varía el número de manchas solares, regiones capaces de generar llamaradas y eyecciones de masa coronal que pueden afectar satélites, comunicaciones y redes eléctricas en la Tierra.El nuevo método utiliza la cantidad de manchas solares presentes en la fase de “apagado” para estimar la intensidad del siguiente ciclo.