NoticiaHerrera hizo parte del equipo de empalme que encabezó el ministro de Justicia designado Iván Cancino.Hacinamiento carcelario en Medellín Foto: Archivo EL TIEMPO22.07.2026 22:01 Actualizado: 22.07.2026 22:01

El director de la Corporación Excelencia en la Justicia, Hernando Herrera, quien acompañó al equipo del presidente electo Abelardo de la Espriella en el empalme con el Ministerio de Justicia, planteó que las prioridades deben ser ampliar la capacidad carcelaria, fortalecer el cuerpo de custodia y vigilancia, acelerar la construcción de nuevas cárceles —incluso mediante alianzas público-privadas (APP)— y garantizar la continuidad de una política penitenciaria que permita enfrentar el hacinamiento y la crisis de derechos humanos en los centros de reclusión.Hacinamiento en la cárcel de Itagüí Foto:ArchivoEl índice de hacinamiento pasó de 19,9% a 27,1% en cuatro años, pese a que se anuncian tres nuevos establecimientos que aún no operan. ¿Qué debería hacer el gobierno entrante en el corto plazo —más allá de esperar la apertura de esas cárceles— para frenar esa tendencia sin recurrir únicamente a más infraestructura?Le corresponde al nuevo gobierno, de manera urgente, obtener esos nuevos cupos carcelarios mediante distintas tareas que se suponen prioritarias. La primera es la ampliación de nuevos pabellones en las cárceles existentes y la segunda, la construcción de nuevas cárceles. Además, debe pensarse en la ampliación de las colonias penitenciarias, es decir, aquellos sitios donde esperan las cárceles, seguramente no con los revestimientos de las cárceles ordinarias, pero que también permiten la resocialización de los reclusos o de las personas privadas de la libertad.Esos son elementos fundamentales desde todo punto de vista. Además, habría otra solución en ese sentido: depurar y contar con una tecnología mucho más moderna en lo relacionado con los denominados circuitos o cinturones de seguridad, para que aquellas personas que cumplen una pena intramural a nivel domiciliario la cumplan de manera efectiva. Ojalá también se pueda ampliar ese número, siempre y cuando se garantice que las personas permanezcan realmente recluidas en sus casas, domicilios o residencias, sin perturbar ni quebrantar ese tipo de medida.Miles de presos se las arreglan para vivir en hacinamiento Foto:EL TIEMPOEl propio Inpec reconoce que necesita ampliar la planta del Cuerpo de Custodia y Vigilancia en cerca de 12.000 cargos, pero advierte que esa ampliación no tiene aún viabilidad fiscal. ¿Es realista financiar esa cifra en un solo gobierno, o cuáles deberían ser las prioridades si los recursos no alcanzan para cubrir todo el déficit de una vez?El Inpec hoy en día, más que una institución, es un problema desde todo punto de vista. Respetando mucho lo que esa entidad ha hecho, existen distintas fallas estructurales. En los últimos 30 años, desde que se creó el INPEC, han pasado por su dirección más de 23 personas, lo cual evidencia una altísima rotación. Seguramente también ha habido mucha dispersión en lo que hace a la utilización del cuerpo de custodia y vigilancia y, por supuesto, en el requerimiento de personal adicional. Por ello es importantísimo ampliar ese cuerpo mediante medidas y, si se quiere, alternativas muy importantes.Ahora bien, bajo el escenario de déficit fiscal, se supone que hay que explorar, y desde luego así lo hará el nuevo gobierno, medidas muy relevantes, como por ejemplo la construcción, manutención y, si se quiere, también la vigilancia de cárceles bajo esquemas de APP (alianzas público-privadas), que permitan la construcción rápida y oportuna de esos establecimientos, contando además con personal calificado y dispuesto a prestar esa tarea y a superar el déficit que hoy existe en el cuerpo de custodia y vigilancia.El director del Inpec reunido con dragoneantes. Foto:CortesíaLa política insignia para enfrentar el Estado de Cosas Inconstitucional en las cárceles solo avanzó un 20% en su primer año (Conpes 4157). ¿Qué le recomendaría al nuevo gobierno para acelerar su implementación, y qué riesgos legales o de derechos humanos corre el Estado si ese rezago se mantiene?Toda vez que la Corte Constitucional viene llamando la atención de manera muy oportuna, le corresponde al nuevo gobierno superar algunas tareas pendientes que en los últimos años no se han logrado cristalizar para superar esa crisis carcelaria. Debe existir una asignación presupuestal que ayude a financiar nuevas construcciones de infraestructura carcelaria y la creación de nuevos cupos.Es absolutamente indigno e inhumano lo que viene pasando en distintas cárceles del país y en otros centros de reclusión, donde vemos un elevado hacinamiento que, obviamente, conspira contra los derechos humanos de la población carcelaria. Lo segundo que nos parece muy importante es pensar, como antes lo decíamos, en esquemas alternativos de construcción de cárceles mediante APP y, desde luego, en establecimientos que contemplen distintos niveles de reclusión dependiendo del tipo de delito cometido.También nos parece una tarea fundamental, complementaria a todo lo anterior, fortalecer los programas dirigidos a la población carcelaria para que cumplan con los objetivos de rehabilitación plena y, ojalá, permitan, más allá de los distintos sistemas de rebaja que operan en el país, la verdadera resocialización de esas personas, de manera que puedan reincorporarse tranquilamente al mercado laboral.Son esfuerzos, si se quiere, muy complejos, pero pensamos que pueden superarse siempre y cuando haya continuidad y permanencia. Lo que no tiene presentación es lo que ocurrió en los últimos cuatro años, cuando pasaron más de siete personas por el Ministerio de Justicia: cuatro como titulares y tres como encargados. Eso no permitió tener coherencia ni continuidad en una política carcelaria coherente y, si se quiere, persistente.Redacción Justicia Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.