El l�der socialista est� acorralado por la investigaci�n judicial y por las declaraciones de sus "amigos", que han decidido "hacer un Aldama".El procedimiento abierto contra el expresidente Jos� Luis Rodr�guez Zapatero dio un giro, m�s que esperado, este domingo, cuando dos de sus compa�eros de imputaci�n (los dos Julios) decidieron colaborar con la Justicia. En sendos escritos enviados al magistrado de la Audiencia Nacional, Jos� Luis Calama, se�alaban al l�der socialista como jefe de la trama, de quien recib�an las �rdenes, y como receptor del 1% de comisi�n por el rescate de la aerol�nea venezolana Plus Ultra.Toda la estrategia de defensa de Zapatero ha ca�do como un castillo de naipes, al igual que todas sus declaraciones exculpatorias. Y, lo que es peor, la imputaci�n contra sus dos hijas, Alba y Laura, recibe un serio empuj�n tras declarar Julio Mart�nez, Julito, el amigo y presunto testaferro del expresidente, que sigui� pag�ndoles una iguala de 5.000 euros mensuales cuando ya no hac�an trabajo alguno para �l. A d�a de hoy, pesan sobre el que fuera el "faro �tico y moral del PSOE" cuatro posibles delitos: tr�fico de influencias, blanqueo de capitales, falsedad documental y organizaci�n criminal.Desde el momento de su imputaci�n, el Gobierno, encabezado por su presidente y seguido de varios ministros y altos cargos socialistas, sali� en defensa de su inocencia. "Conf�o en que dar� las explicaciones pertinentes, hay que defender su presunci�n de inocencia", repet�an la misma frase del argumentario salido de La Moncloa. Pusieron su propia credibilidad en manos de la palabra de Zapatero, pese a los serios indicios delictivos que pesaban desde el principio sobre �l. Le consideraban un hombre honrado, incapaz de cometer las tropel�as de las que le acusaban. Eso dec�an en p�blico, aunque m�s de uno de sus compa�eros empez� a dudar de su inocencia a medida que pasaban los d�as y no era capaz de explicar de d�nde vinieron las joyas que encontraron en su caja fuerte en la calle de Ferraz por valor de 1,3 millones de euros. Aunque las joyas son hoy su menor problema.Lo sorprendente es que esta misma semana, tras el escrito y la declaraci�n de Julito ante el juez, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, volviera a insistir en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros en que "seguimos creyendo en la inocencia del expresidente". Aunque curiosamente a�adi� una frase defensiva ante lo que se podr�a derivar de la acusaci�n contra Zapatero. Defendi� con ardor la decisi�n del Gobierno de rescatar a Plus Ultra con 53 millones de euros, "una operaci�n que fue avalada por la Sepi y revisada por el Juzgado n�mero 15 de Madrid, por la Comisi�n Europea y por el Tribunal de Cuentas", dijo. "La actuaci�n del Gobierno en la concesi�n de ese rescate fue la correcta". Habr� que verlo.Como en otros casos recientes de corrupci�n que afectan al Ejecutivo, al PSOE y a familiares de Pedro S�nchez, desde La Moncloa se insiste con vehemencia en la inocencia de los acusados; en algunos casos incluso cuando ya est�n condenados. En esta ocasi�n se sigue la misma estrategia, aunque la gravedad de las acusaciones que pesan sobre Jos� Luis Rodr�guez Zapatero va mucho m�s all� que los casos de Jos� Luis �balos o Santos Cerd�n, ya de por s� grav�simos.La realidad es que, si se confirman las acusaciones contra el expresidente del Gobierno y del PSOE, habr� que investigar qui�n o qui�nes participaron en ese tr�fico de influencias dentro de la Administraci�n del Estado o del propio Consejo de Ministros. �A qui�n acudi� Zapatero para asegurarse el rescate a la aerol�nea venezolana y cobrar los 530.000 euros de comisi�n? O, como ironiz� el martes el juez Calama, "les pagaron por no hacer nada".El l�der socialista est� acorralado por la investigaci�n judicial y por las declaraciones de sus "amigos", que han decidido "hacer un Aldama" para intentar que se rebajen sus penas ante una eventual condena. Todo lo que ha dicho Zapatero en el juzgado, en el Senado y en sus mensajes en redes sociales est� ahora en entredicho. La declaraci�n de Julito confirma los indicios apuntados en los informes de la UDEF y el escrito de Julio Mart�nez Mart�nez, expresidente de Plus Ultra, valida las pruebas que el abogado del l�der socialista pretend�a invalidar.El problema es que el nuevo giro que ha dado el caso arrastra al PSOE, al Gobierno y a su propio presidente. Ya era grav�simo que sus personas de m�xima confianza, �balos y Cerd�n, estuvieran condenados o imputados por varios casos de corrupci�n, pero no hay nada comparable con las acusaciones que pesan sobre su aut�ntico referente, con el que se ve�a peri�dicamente y al que encargaba los trabajos m�s complicados hasta anteayer. Resulta incre�ble que Zapatero no aprovechara para sus presuntos negocios delictivos al servicio exterior espa�ol o a altos cargos de diversos ministerios. Los nervios de Mar�a Jes�s Montero, exvicepresidenta y exministra de Hacienda (responsable de la Sepi y, por lo tanto, del rescate investigado) en su comparecencia p�blica del pasado martes, son una muestra m�s de que el caso puede explotar en la propia mesa del Consejo de Ministros.Ayer, el l�der de la oposici�n meti� el dedo en la llaga al hacer balance del curso pol�tico. "Sin S�nchez, Zapatero no hubiera podido delinquir", dijo Alberto N��ez Feij�o. "Es el nexo corruptor de todas las tramas que afectan a los socialistas". Los que siguen mirando para otro lado son los socios y aliados del PSOE en el Gobierno, que cada vez retrasan m�s las supuestas l�neas rojas para dejar de apoyarles en el Congreso de los Diputados. Lo que no hacen en este caso es acusar de lawfare a la Audiencia Nacional. Ser�a demasiado vergonzante.