N�boa
Candidatos
Siempre que el PP ha alcanzado La Moncloa, lo ha hecho con el motor valenciano en perfecto estado. Hoy gobierna en Valencia con un presidente de la Generalitat al que G�nova trata con desd�nJuanfran P�rez Llorca y Alberto N��ez Feij�o, en un acto del PP en Valencia.EFEActualizado Mi�rcoles,
julio
23:16Audio generado con IASiempre que el PP ha alcanzado La Moncloa, lo ha hecho con el motor valenciano en perfecto estado. As� que conviene prestar atenci�n a lo que sucede en el territorio marcado por la dana. Aunque la Comunidad Valenciana tiene desde ayer nuevos presupuestos, se enfrenta a un drama latente.El actual escenario es, como m�nimo, an�malo. El PP gobierna con un presidente de la Generalitat al que G�nova trata con desd�n. Alberto N��ez Feij�o no tiene inconveniente en que Juanfran P�rez Llorca se pasee con el traje de l�der provisional y la etiqueta de interino, lo cual no hace sino acentuar una imagen de debilidad. G�nova querr� dejar claro qui�n manda, pues todav�a no perdona a Llorca el d�a en que maniobr� para que fuese el PP valenciano quien pilotara la sucesi�n de Carlos Maz�n. El problema es que Feij�o tambi�n lanza el mensaje de que la Comunidad Valenciana le importa menos de lo que dice.En el otro lado del tablero, a Pedro S�nchez la dana ya le vale para convencerse de que el PSOE lo tiene todo hecho. Si la victoria est� asegurada, para qu� acelerar la salida de Diana Morant del Consejo de Ministros, pensar�. Al presidente no parece preocuparle que la candidata socialista a la Generalitat tenga que decir que es mejor seguir de ministra para tener influencia en La Moncloa. �Arcadi Espa�a no es lo suficientemente influyente como valenciano? �Hay que dar por bueno que los ministros barran para casa? Por cierto, que digas tantas veces que tu prioridad es la Comunidad Valenciana solo puede obedecer a dos razones: o no lo es o la gente no se lo cree.El drama es tal que la ilusi�n en (parte de) Comprom�s es que vuelve M�nica Oltra. Y eso cuando a Vox le basta con contemplar los toros desde la barrera para seguir engordando sus expectativas. Un partido cuya mayor aportaci�n en la dana fue sostener a Maz�n. Un partido que en el Ayuntamiento de Valencia no es capaz ni de expulsar a un tiktoker denunciado por allanar ilegalmente la sede de un sindicato y que a veces hace de concejal.Hubo quien dijo un d�a que �en el PP la fiesta no se acaba nunca� y, por extensi�n, en el imaginario colectivo se ha quedado fijada la idea de que en Valencia la fiesta es permanente. Es mentira. Hace tiempo que la m�sica dej� de sonar, pero los valencianos seguimos solos en la pista de baile sin enterarnos.








