Actualizado a las 18:50h.
Las chicharras son lo primero que se escucha al llegar a Starlite en Marbella. Lo segundo que llama la atención es que nadie parece tener prisa. Los cinco restaurantes del recinto –que van desde un mexicano hasta un “caviar bar” (sea lo que sea ... eso)– siguen llenos a pocos minutos de que comience el concierto, las copas descansan sobre mesas y un coche deportivo de una conocida marca alemana recibe a los asistentes nada más cruzar la entrada. Cuesta creer que esto también sea un festival.
Festivales
Música
Festivales de Música







