ExplicativoHay parejas que prefieren tener relaciones sexuales con la luz apagada. Foto: iStock22.07.2026 11:25 Actualizado: 22.07.2026 11:32
Para algunas parejas, tener relaciones sexuales con la luz apagada es una costumbre frecuente y que no representa un problema. Sin embargo, cuando esa necesidad responde a vergüenza, ansiedad o incomodidad con el propio cuerpo, puede llegar a influir en la intimidad y la satisfacción sexual. LEA TAMBIÉN El contacto visual no suele ser obligatorio a la hora de tener relaciones íntimas, ya que muchas parejas prefieren enfocarse en el sentido del tacto y disfrutar el momento. Por ello, que la luz esté apagada o encendida suele ser lo que menos les importa, explica Elizabeth Montaño, psicóloga y magíster en Sexología Clínica y Terapia de Pareja, en el portal ‘Psychology Today’.De acuerdo con la experta, la elección es cuestión de gusto y puede llegar a tener raíces más profundas en la relación que cada persona tenga con su cuerpo y con el compañero de vida que eligió.Según la experiencia que ha tenido en consulta, son las mujeres las que frecuentemente toman la decisión de tener relaciones sexuales con la luz apagada debido a que sienten insatisfacción corporal o tienen una baja autoestima.Algunas mujeres no se sienten cómodas con su cuerpo. Foto:iStock“Un porcentaje significativo de las mujeres que atiendo manifiesta algún grado de insatisfacción corporal o una desconexión de su corporalidad”, comentó Montaño.En esa misma línea, la codirectora del Instituto de Sexología de Barcelona y autora del libro ‘El sexo que queremos las mujeres’, Carmen Sánchez Martín, explicó que algunas féminas prefieren tener relaciones sexuales con la luz apagada porque así se sienten más cómodas.“Hay mujeres que prefieren practicar sexo con la luz apagada básicamente porque se sienten a disgusto con su cuerpo. Se sienten incómodas, por ejemplo, en determinadas posturas, con cómo se pueda ver su figura si las practican. Así que prefieren o no llevarlas a cabo o practicarlas con la luz apagada o una luz tenue”, afirmó Sánchez. LEA TAMBIÉN De acuerdo con ambas expertas, esto se debe a las presiones socioculturales que suelen existir hoy en día y a los modelos de educación sexual, los cuales están basados en el pudor y en el control del cuerpo femenino.“Los cánones de belleza están ahí, y también entra en juego la distorsión entre la ficción y la realidad que genera la pornografía. Al final, en el porno mainstream los estereotipos son muy marcados, tanto en los cuerpos como en las prácticas, y eso provoca una serie de distorsiones sobre lo que una persona tiene y lo que realmente le gustaría tener”, agregó Sánchez.Asimismo, Elizabeth Montaño explicó que la oscuridad suele funcionar como una forma de alivio para la persona, ya que esta siente que su pareja no se enfocará en los “defectos” que podría tener su cuerpo.“Mantener relaciones con la luz apagada opera como un recurso regulador que disminuye la autoexposición y reduce la ansiedad”, argumentó Montaño.Los hombres también suelen verse afectados y prefieren tener relaciones sexuales con la luz apagada. Foto:iStockLos hombres también suelen verse afectadosSin embargo, las mujeres no son las únicas que se ven afectadas por este tipo de situaciones, debido a que hay algunos hombres que también presentan incomodidades con su imagen corporal.“Es verdad que la mayoría de las personas que se sienten mejor practicando sexo a oscuras son mujeres, o al menos hablan mucho más de ello. Sin embargo, también hay hombres acomplejados, sobre todo por el tamaño del pene, a quienes esa situación también les afecta. Por eso, a veces ellos prefieren hacerlo con una luz más tenue, entre luces y sombras, en lugar de hacerlo con mucha luminosidad”, agregó Sánchez.Aunque la luz apagada no a menudo significa que es un tema de inseguridad, sino que hay algunas parejas que prefieren la iluminación tenue como parte del juego sexual y del ambiente emocional, según Montaño. LEA TAMBIÉN "La iluminación tenue o incluso la oscuridad parcial también puede ser simplemente una preferencia erótica. No siempre está mediada por miedos o disfunciones; a menudo es solo la forma estética y emocional en la que la pareja disfruta más del encuentro”, añadió Montaño.La especialista también explicó que la decisión de apagar o encender la luz depende de cada pareja y de cómo se sientan más seguros al vivir su sexualidad, sin vergüenza, sin presión y con la libertad de elegir el ambiente que mejor potencie su placer. Más noticias en EL TIEMPOWENDYS PITRE ARIZAREDACCIÓN ALCANCE DIGITALEL TIEMPO Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







