Tras el letargo mundialista, la Confederación General del Trabajo (CGT) vuelve este miércoles a las calles junto a las dos CTA y los movimientos sociales. Las centrales obreras junto con las organizaciones decidieron acompañar el reclamo que cada semana realizan los jubilados frente al Congreso a partir de las 15. Será la primera parada de su plan de lucha contra el gobierno de Javier Milei para comenzar a visibilizar demandas y, así, marcarle la cancha al gobierno libertario. La idea de encarar una serie de acciones de protesta a lo largo de los próximos meses se gestó hace ocho semanas. Sin demasiados resultados concretos con las huelgas generales, en el consejo directivo de la calle Azopardo decidieron armar una serie de manifestaciones, que incluyen asambleas y movilizaciones, para ganar agenda y sustento de las bases. Bajo la era Milei, a la dirigencia cegetista le resultó difícil construir paros generales ante dos factores. Uno de ellos es la construcción de consensos entre las bases presionadas por los empleadores. Hay sindicalistas que reconocen ante PERFIL que hoy muchos empleados reciben avisos contundentes de parte de sus jefes para no parar y no perder el empleo. “Gana el miedo a quedar desempleado”, dicen en la CGT.