Fare casinoSolo un valenciano, la recreaci�n cani del ideal mediterr�neo, pod�a traer de vuelta la antorcha a la civilizaci�n. Y de paso colocar la segunda estrella, mientras la volea enmarca el cambio de �pocaFerran Torres celebra el gol de la victoria en la final del MundialEFEActualizado Mi�rcoles,

julio

00:17Audio generado con IADoy por muerto el degradado, el corte de pelo hecho a maquinilla. Todo el mundo va degradado. Lleva los parietales descapotados. Bordeadas las orejas con el molde del pelo al ras. Hechas las cervicales brasile�as. Los contornos de la multitud son todos iguales. Creo que los peluqueros han decidido degradar, en la b�squeda del degradado perfecto, a cualquier ser humano vivo. Bueno, no considero ni peluqueros ni barberos a los degradadores, esos baristas del rapado. Forman una categor�a nueva y son m�s bien operadores del pelo y propagandistas. En los �ltimos a�os proliferaron los centros del degradado, dando lugar a una espiral un poco obsesiva. Cada cabeza perfilada acaba por ser una baliza activada que propaga el mensaje. Hay un efecto llamada. Alistarse al degradado provoca m�s degradados. Puede que del sonido de las maquinillas salten las esporas que fecundan otros cuerpos y, as�, se van conquistando todas las cabezas disponibles. Desde hace un tiempo, la garita insomne es un despacho de degradar. La vibraci�n de la maquinilla identifica a un pa�s hecho descampado. Muchos de los yonquis necesitan acudir cada quince d�as a recibir su dosis de rapado. Se degradan tambi�n las barbas. Han dejado de existir las caras. Ahora son conjuntos delineados desde las cejas hasta la traquea.Parec�a invencible. La gran tendencia totalizadora hab�a superado varias pruebas, cambiado de d�cada, ampliado su radio de acci�n a las mujeres. Supongo que todo surgi� con 300, la pel�cula sobre la batalla de las Term�pilas. Empezaron a fotocopiarse las barbas y de ah� se pas� a los parietales en plena ebullici�n del autocuidado masculino. Ya no hab�a ni polic�as locales ni profesores de educaci�n f�sica sino espartanos. La c�rcel fue ampli�ndose, atrapando a casi todos los sectores de la poblaci�n. Pero Ferran Torres decidi� romper el cerco. Abandonar la dictadura en un ejercicio de escapismo que consisti� en marcar un gol con su pierna mala en la final del Mundial. Clav� una estaca en el coraz�n de los depilatorios de cabezas. Su tanto despert� a la masa hipnotizada con las maquinillas. La liberaci�n fue doble porque tambi�n actualiz� el gol del cojo. No estaba lesionado cuando marc�: fue la mejor manera de superar las inseguridades. Hasta el otro d�a, era un cojo metaf�rico.Solo un valenciano, la recreaci�n cani del ideal mediterr�neo, pod�a traer de vuelta la antorcha a la civilizaci�n. Y de paso colocar la segunda estrella, mientras la volea enmarca el cambio de �poca. Su melena ten�a vida, un soplo, frente a la obviedad bovina de Messi, tan degradado e impotente.