Nacho Herrero | Valencia (EFE).- Empujado por la ambición de un ‘Tiburón’, su apodo, Ferran Torres (Foios, Valencia, 2000) navega desde hace más de una década por las corrientes de las altas expectativas que siempre genera y lo hace tan pendiente de no hundirse como de triunfar, como hizo este domingo con el gol que le ha dado a España su segundo Mundial al derrotar a la Argentina del ‘Dibu’ Martínez.

El ‘carrer Major’ (calle Mayor, en valenciano) conecta en Foios la plaza del pueblo, donde este domingo cientos de vecinos se reunieron a verle en la final, con la calle Francesc Corell, donde se crio el ya héroe de la segunda estrella masculina de España.

Pronto será ‘hijo predilecto’ de este pueblo de unos 8.000 habitantes de la comarca valenciana de L’Horta Nord -al norte de la ciudad de València- en el que el campo municipal ya lleva su nombre.

Una imagen del jugador de la selección española Ferrán Torres decora una pastelería de Foios (Valencia), población natal del jugador. EFE/Ana Escobar

Jugaba al fútbol con sus perros