No tienen muy claro c�mo llamarlo. Exoluna se antoja aventurado, pues no orbita alrededor de un planeta, sino de una enana marr�n -objeto a medio camino entre estrella y planeta- y tampoco es rocoso como las lunas que conocemos. Sin embargo Kevin Hoy, investigador de la Universidad Diego Portales de Chile, se anima a hacerlo pues "se trata de un exosat�lite lo suficientemente grande como para ser un planeta, que orbita un objeto que orbita una estrella".Independientemente del nombre, lo cierto es que Hoy y su equipo han realizado el primer estudio que recoge evidencias de la existencia de dicho sistema planetario, el primer sat�lite identificado fuera del sistema solar. El sistema ha sido denominado CD-35 2722.Hasta el momento, y a pesar de que se han descubierto m�s de 6.000 exoplanetas -los que dan vueltas alrededor de una estrella diferente al sol- la comunidad cient�fica carec�a de datos que respaldaran la existencia de exo-sat�lites m�s all� de indicios como los hallados por el equipo del astr�nomo Quentin Kral.En un estudio publicado en la revista Astronomy & Astrophysics a principios de a�o, Kral apuntaba la presencia de un objeto de estas caracter�sticas en el sistema HD 206893 sin llegar a confirmar su detecci�n. Y en 2021, el astrof�sico espa�ol Jorge Lillo Box firmaba un art�culo junto a Benjam�n Montesinos, ambos investigadores cient�ficos en el Centro de Astrobiolog�a del CSIC-INTA, en el que se mostraba un sistema triple jer�rquico de una estrella gigante orbitada por una estrella subgigante que, a su vez, era orbitada por una estrella marr�n.Las conclusiones del estudio de Hoy, que se publica este mi�rcoles en Nature, se basan en las observaciones realizadas con el Very Large Telescope (VLT), o Telescopio Extremadamente Grande del Observatorio Europeo Austral (ESO), uno de los instrumentos para la observaci�n astron�mica m�s avanzados del mundo. Situado en el Cerro Paranal, en Chile, es un conjunto de cuatro telescopios unitarios que pueden funcionar conjuntamente permitiendo ver detalles con 25 veces m�s precisi�n que la de telescopios individuales de mayor tama�o. Esta resoluci�n equivaldr�a a distinguir los faros de un coche a una distancia similar a la que hay entre la tierra y la luna.Los investigadores de la Universidad Diego Portales que firman el estudio han aplicado la misma t�cnica que permiti� descubrir el primer exoplaneta alrededor de una estrella de tipo solar, el an�lisis de velocidad radial, al estudio de este objeto. De esta manera han podido identificar lo que parece ser la se�al peri�dica de, al menos, un objeto en �rbita satelital. Concretamente, han detectado peque�as oscilaciones de la enana marr�n provocadas por el objeto que le da vueltas, lo que consideran una s�lida evidencia de la existencia de esta exoluna. "Por ex�tico que parezca, este sistema es realmente �nico y representa un gran avance: la primera detecci�n plausible de un exosat�lite", afirma en un comunicado Alice Zurlo, coautora del estudio e investigadora de la Universidad Diego Portales."De entre nuestros modelos, el que mejor se ajusta a los datos incluye un sat�lite con una masa m�nima de aproximadamente 0,9 masas de J�piter y un per�odo orbital de alrededor de 170 d�as", explica Hoy. "Aunque no est� claro si este exosat�lite cumplir� los criterios, a�n no definidos, para ser considerado una exoluna, representa un paso importante hacia esa primera detecci�n inequ�voca, ya que los avances tecnol�gicos permitir�n aplicar este mismo m�todo a objetos de menor masa", a�ade.Dif�cil de bautizarBautizar un objeto de estas caracter�sticas, apunta Zurlo, perteneciente a un sistema tan diferente del nuestro, es complicado. "En el sistema solar existe una clara distinci�n entre los planetas y el sol, por lo que definir objetos como las lunas es sencillo", a�ade. "Pero en el sistema CD-35 2722, donde las fronteras entre estrellas, planetas y lunas se difuminan, todo se vuelve mucho m�s complicado de describir. El sat�lite del que hablamos es un gran cuerpo gaseoso que da vueltas a otro cuerpo extremadamente grande", a�ade. Mientras que el nuevo objeto es aproximadamente tan grande como J�piter, la enana marr�n que acompa�a presenta 30 veces el tama�o de ese mismo planeta, el m�s grande del sistema solar."A mi modo de entender", explica el propio Jorge Lillo-Box, autor del estudio mencionado m�s arriba, "no estamos ante la detecci�n de la primera exoluna, que debiera ser un objeto de masa planetaria orbitando alrededor de otro objeto de masa planetaria, ambos orbitando alrededor de un objeto estelar o enana marr�n. Estamos m�s bien ante el descubrimiento de un interesante sistema planetario de tipo S que muestra las capacidades tecnol�gicas de las que disponemos y el potencial de la pr�xima generaci�n de instrumentos para el estudio exoplanetario a trav�s de luz directa del propio planeta", se�ala en declaraciones al Science Media Center (SMC).En esta misma l�nea, Javier Peralta, profesor de la Universidad de Sevilla y miembro de las misiones espaciales EnVision (ESA) y Akatsuki (JAXA), apunta tambi�n al SMC que "los autores admiten que no est�n seguros de poder llamar exo-luna a este cuerpo, ya que es casi tan grande como J�piter y orbita una enana marr�n. Sin embargo, opino que precisamente en esta duda radica la relevancia del descubrimiento de Kevin Hoy y su equipo: en observar un cuerpo que desaf�a nuestra concepci�n de a qu� podemos llamar luna". Y apostilla que "algo similar sucedi� cuando se descubri� que el planeta enano Plut�n ten�a una luna, Caronte, con un tama�o y masa demasiado grandes para lo que suelen tener las lunas en comparaci�n con los planetas a los que orbitan. A veces, descubrir algo inesperado es incluso m�s emocionante que descubrir lo que tanto buscabas. Sobre todo, porque nos obliga a replantearnos todo lo que sabemos".La detecci�n de sat�lites en otros sistemas planetarios, adem�s de suponer un hito en la investigaci�n planetaria y justificada fuente de alegr�a, "puede ayudarnos a comprender lo diversos que pueden ser sus procesos de formaci�n y evoluci�n", a�ade Alice Zurlo. En este sentido, la inauguraci�n del nuevo Telescopio Extremadamente Grande del ESO, prevista para 2028, permitir� a los astr�nomos detectar exolunas de a�n menor tama�o, lo que nos llevar� a replantearnos nuestra forma de clasificar objetos planetarios. Y, de paso, los grados de despiste humano: estar en la luna de Cuenca ya no ser�, ni de lejos, el m�ximo al que podemos aspirar.
�Es esta la primera luna descubierta fuera de nuestro sistema solar?
No tienen muy claro c�mo llamarlo. Exoluna se antoja aventurado, pues no orbita alrededor de un planeta, sino de una enana marr�n -objeto a medio camino entre estrella y planeta-...










