SALUDLa Justicia asegura que dispens� el medicamento "a ciegas" y que deb�a haber supervisado que la posolog�a de la prescripci�n era la adecuadaDetalle de un almac�n de medicamentos en una farmacia.Efe BilbaoActualizado Mi�rcoles,
julio
16:17El Tribunal Superior de Justicia del Pa�s Vasco (TSJPV) ha avalado la suspensi�n del ejercicio profesional por la comisi�n de una infracci�n grave a una mujer farmac�utica que dispens� a una paciente 1.334 envases de un medicamento contra el dolor y que factur� por ellos casi 356.000 euros al sistema sanitario.La Secci�n primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJPV ha rechazado el recurso de una farmac�utica de Bizkaia contra la sentencia del 17 de febrero de 2026 de un juzgado de Instancia de Bilbao, que hab�a confirmado la sanci�n de un mes de suspensi�n del ejercicio profesional por la comisi�n de una infracci�n grave, impuesta por el Consejo de Farmac�uticos del Pa�s Vasco de 5 de julio de 2024.La resoluci�n ha constatado que entre mayo de 2019 y enero de 2023 la farmac�utica sancionada dispens� a una paciente 1.334 envases de Qutenza 179 microgramos, que tiene un precio de 266,84 euros.Qutenza es medicamento anest�sico que se presenta en unos parches cut�neos que contienen una alta concentraci�n de un principio que se usa para tratar el dolor y cuyo consumo debe de estar supervisado por un m�dico. Cada envase presenta medicaci�n para 90 d�as, pero seg�n ha considerado probado el TSJPV, la farmac�utica se lo dispens� en 335 ocasiones (4 envases en cada acto de dispensaci�n), "con unos 30 envases al mes".El Consejo de Farmac�uticos se�al� que la pauta de 1 parche cada 24 horas era err�nea y que la profesional deb�a haber remitido a la paciente a la consulta m�dica para corregir la prescripci�n, pero "incumpli� sus deberes profesionales y deontol�gicos al no realizar un adecuado seguimiento del tratamiento ni asesorar a la paciente sobre el uso correcto del medicamento".La sentencia destaca adem�s que la farmac�utica acumul� "258 envases del medicamento durante un periodo de 4 a�os sin entregar a la paciente, pero factur�ndolos al Concierto (con el sistema vasco de salud), y sin consultar ni a la m�dico, ni a las prescripciones t�cnicas ni realizar ning�n tipo de actuaci�n entorno a la bondad de dicho medicamento".La farmac�utica asegur� haber cumplido "rigurosamente con la prescripci�n que ten�a pautada la paciente" pero el tribunal le ha reprochado que "o bien desconoc�a (y que poco le interesaba) o bien ignor� la posolog�a correcta del medicamento (1 envase cada 90 d�as), llegando a facturar una media de 30 envases al mes"."La recurrente insiste en su buena fe, pero los hechos muestran que facturaba masivamente un medicamento de alto coste al Concierto de Prestaciones, sin que la paciente lo retirara ni lo necesitara, lo que no parece una conducta basada en la buena fe y en la correcta asistencia farmac�utica a los usuarios y pacientes", ha considerado.El TSJPV ha recordado que la profesional sancionada deb�a haber supervisado la receta m�dica, y haber comprobado que la posolog�a de la prescripci�n era la adecuada pero lo dispens� "a ciegas". "Si la lectura del prospecto es recomendable para el consumidor del f�rmaco; la atenci�n del farmac�utico a esas prescripciones es inexcusable", ha destacado.Adem�s, ha constatado el car�cter continuado de esa acci�n de facturar la medicaci�n sin la supervisi�n referida y ha considerado que supuso "un grave perjuicio econ�mico" de ese sistema farmac�utico y del prestigio de la profesi�n colegiada, as� como el eventual da�o a la salud del paciente








