La Guardia Civil ha detenido a una falsa doctora que estafó más de 150.000 euros en Burgos prescribiendo supuestas terapias para pacientes con problemas físicos o psicológicos. La mujer se compinchó con su hijo, también arrestado, para embaucar a las víctimas y ofrecerles tratamientos “a precios desorbitados”, según la Guardia Civil, siendo en realidad pastillas que compraba en parafarmacias y que ella vendía muy por encima de su precio. La investigación ha revelado que hay al menos seis afectados, sin descartarse que la cifra aumente. Los implicados están acusados de delitos de estafa, de intrusismo profesional, contra la salud pública y de lesiones. Los delincuentes también tenían un criadero ilegal de perros.

La denominada operación Adabur se ha saldado con la doble detención de los acusados, responsables de un entramado que simulaba supuestos tratamientos medicinales -personalizados y por ello extremadamente caros-, que recetaba esta falsa doctora especialista, sin la capacitación pertinente para esas labores sanitarias. Las pesquisas comenzaron hace unos meses gracias a que una mujer denunció haber sido engañada por esa falsa doctora, que se presentaba como “neurocirujana” y que la estuvo tratando con pastillas que ella misma le vendía para aliviar una patología de la denunciante. Los precios eran muy elevados y tuvo que abonar hasta 285 euros por una simple bolsa de píldoras. La mujer también pagó 1.900 euros por sesiones de acupuntura y terapia kinesiológica especial, también sin que la detenida tuviese formación. Con el tiempo, la paciente descubrió que se trataba de una estafa y acudió a las autoridades.