La defensa del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz ha asegurado este miércoles en el juicio por el caso Kitchen que a su cliente "nunca le interesaron los papeles" que pudiera atesorar el extesorero del PP Luis Bárcenas, debido a que él no estaba en la lista de los cargos del partido beneficiados por pagos de la caja b. "Le daba exactamente igual", ha remarcado el abogado Jesús Mandri para apuntalar su tesis de que el exministro no tenía motivo para ordenar la operación Kitchen para sustraer información a Bárcenas y obstaculizar así la investigación sobre el caso Gürtel. PublicidadEl letrado defiende que se trató de "una operación de inteligencia, no una operación parapolicial, que estaba destinada a la obtención de información sobre el paradero del dinero que pudiera tener ocultado Bárcenas y también de posibles testaferros".Jorge Fernández Díaz, que fue ministro del Interior entre 2011 y 2016, está acusado de los delitos de encubrimiento, malversación y contra la intimidad, por los que la Fiscalía Anticorrupción pide para él 15 años de cárcel. Su letrado pide la absolución al no haber quedado acreditado la comisión de dichos ilícitos. Mandri ha cargado contra el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez por haber involucrado al exministro en la operación Kitchen. Según el abogado, todos los "elementos" contra Fernández Díaz en esta causa proceden de Martínez y no han sido "corroborados".Para la defensa del exministro, no se puede atribuir una "responsabilidad penal" por el hecho de haber sido ministro del Interior y considera que se busca su condena solo por este cargo que ostentó.Críticas a los notariosMandri ha dedicado buena parte de su exposición a repasar las declaraciones de los dos notarios que intervinieron en la protocolización de los mensajes que supuestamente envió Fernández Díaz a su 'número dos', el que fuera secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez. De uno de los notarios, compañero de carrera de Martínez, ha dicho Mandri que se "rio" del tribunal durante su testifical. Los notarios a los que el exsecretario de Estado acudió no lograron acreditar si realmente los mensajes del móvil de Martínez salieron del terminal del ministro.En dichos mensajes, Fernández Díaz se habría interesado por Sergio Ríos, el chófer del extesorero del PP Luis Bárcenas, y también por el volcado de dispositivos de Bárcenas realizado en 2013 en una cafetería del centro de Madrid.PublicidadEn ese sentido, Mandri ha señalado que los mensajes protocolizados "no estaban en el móvil" de Fernández Díaz, quien "accedió a la aportación de su terminal" voluntariamente, y ha recalcado que el móvil sigue guardado en la Audiencia Nacional. Sostiene que en este sentido ha existido una "clara inversión de la carga de la prueba".Doble raseroAl respecto de las agendas de Villarejo, ha cargado contra el fiscal César de Rivas, al criticar que alegó, respecto a las agendas, que Villarejo "no se engaña a sí mismo" para darles valor probatorio, mientras que no sirvieron para acusar a Dolores de Cospedal y a su exmarido, a juicio del entonces juez instructor, Manuel García Castellón, consideró que las anotaciones en las agendas de Villarejo "no fueron elementos suficientes para mantener la imputación" contra la ex secretaria general del PP y su ex marido.Defensa de Francisco MartínezPor su parte, la defensa del exsecretario de Seguridad de Estado Francisco Martínez, ejercida por el abogado Pedro Colinas, ha argumentado que no hubo delito en Kitchen y que el delito habría sido no investigar al extesorero Bárcenas y a su familia; ha calificado Kitchen como una "operación de Estado".PublicidadEl letrado ha recordado que su cliente reconoció que "estaba enterado de esta operación" y que "fue informado de ella", porque estaba "dentro de sus funciones ser informado y coordinar determinadas actuaciones policiales que pudieran tener interés para el Estado".Sin embargo, el letrado ha negado que el exsecretario de Estado de Seguridad hubiera dado "instrucciones" a Villarejo en relación a la captación del confidente Sergio Ríos. La defensa de Martínez ha tachado las grabaciones de Villarejo, en las que aparecen conversaciones entre los dos, de "no naturales ni espontáneas", sino "dirigidas", argumentando que no pueden admitirse como prueba porque "vulneran los derechos fundamentales" de su cliente. El defensor ha puesto en duda otra de las pruebas, las agendas de Villarejo, al asegurar que "no pueden ser un dato objetivo externo que corrobore las grabaciones". "Cuando uno está mintiendo constantemente o está creando fábulas o está en conversaciones contando historias que no son ciertas para obtener otro tipo de información, pues entiendo que igual las anote en sus agendas para no olvidarlas y recordar", ha manifestado Colina.El letrado ha pedido que se absuelva a Martínez de los delitos de encubrimiento, malversación y contra la intimidad, por los que la Fiscalía reclama 15 años de prisión para el ex 'número dos' del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz.