El fuego se ha cebado este verano con las zonas protegidas de Guadalajara, como lo hizo el año pasado en otros puntos del país.

Al incendio desatado el pasado 16 de julio, que ha arrasado ya 32.000 hectáreas, la mayoría en el parque natural de la Sierra Norte, se sumó ayer un nuevo fuego en Selas, que ha calcinado ya más de 1.700 hectáreas. Esta población tiene poco más de 30 habitantes y forma parte del parque natural del Alto Tajo.

Ambos incendios se encuentran en situación operativa de nivel 2, con la UME trabajando sobre el terreno. Durante la noche, en Selas se han centrado en perimetrar el fuego con maquinaria pesada, y con un “ataque directo” en el flanco izquierdo.

En la cercana Molina de Aragón, Cruz Roja ha habilitado un albergue para acoger a los vecinos de los seis pueblos evacuados.

A poco más de 100 kilómetros hay otros 34 municipios desalojados debido al incendio de La Mierla, que está en fase de estabilización, pero lejos de ser controlado. El siniestro tiene un perímetro de más de 100 kilómetros y ayer la dirección de la extinción explicaba a los alcaldes que dentro de ese perímetro quedan amplias zonas de vegetación sin quemar y que pueden seguir produciendo humo durante los próximos días.