El incendio de La Mierla (Guadalajara), que ya es el más grande registrado en Castilla-La Mancha al haber ardido unas 29.000 hectáreas, ha afectado a aproximadamente una cuarta parte del Parque Natural de la Sierra Norte. Este espacio protegido es una de las joyas de la naturaleza castellano-manchega, enclave de valiosos bosques y hábitat del lobo. Declarada parque natural en 2011, esta sierra ocupa 116.953 hectáreas en el noroeste de la provincia de Guadalajara a lo largo de 35 términos municipales.Una primera aproximación a cargo de expertos de Ecologistas en Acción en Guadalajara resalta la fuerte afectación del incendio sobre este espacio protegido, en el que se habrían causado daños muy graves en los bosques de ribera de los ríos Sorbe, Bornova y Cañamares, así como en una zona de repoblación de pinares (de valor menor). “Hablamos de bosques de ribera de gran biodiversidad y con especies protegidas, como el aliso”, señala Alberto Mayor, portavoz de esta organización conservacionista en Guadalajara. El lugar es también hábitat del lobo y del águila perdicera. También habría sido afectada la reserva fluvial del río Pelagañinas.El gobierno castellano-manchego no ha entrado aún en hacer ninguna valoración sobre el impacto ecológico producido por el siniestro.“El daño ecológico que se está produciendo es, de momento, incalculable; se hará una valoración una vez se conozca el alcance real de los daños”, añade, en cambio, Mayor.Zona muy deshabitadaLa lucha contra este incendio, según las autoridades, es algo muy “complejo” porque se originó en una zona prácticamente deshabitada, con abundante vegetación, lo que facilitó su rápida propagación.El Servicio de Prevención y Extinción de Incendios (Infocam) informó que ya ha provocado la evacuación de 34 aldeas y núcleos dispersos por esta zona de Castilla-La Mancha, lo que afecta a unas 1.200 personas, sin que se hayan registrado víctimas mortales.Los bomberos han logrado “prácticamente detener” el avance del fuego hacia la ciudad de Soria (40.000 habitantes), en la vecina región de Castilla y León. Ecologistas en Acción exige a las administraciones “medios adecuados contra los incendios de sexta generación y el cambio climático”. Esta organización lamenta profundamente la devastación que está provocando el siniestro. Agradece el esfuerzo que están haciendo los medios de lucha contra los incendios, pero exige que “se adecúen a la nueva realidad marcada por el cambio climático y los incendios de sexta generación, dado que los hechos están demostrando que no son suficientes, a pesar de la colaboración de distintas administraciones para intentar controlarlo”.Gran extensiónLa Sierra Norte de Guadalajara integra tres espacios naturales protegidos anteriormente: la Reserva Natural del Macizo del Lobo-Cebollera, el Parque Natural y Bien Patrimonio Mundial de Unesco del Hayedo de Tejera Negra y la Reserva Fluvial del río Pelagallinas.Se trata de uno de los parques naturales más extensos de la Península Ibérica, conformado por paisajes de alta montaña únicos en Castilla-La Mancha, caracterizado por una riqueza geológica y una biodiversidad asombrosas, a las que se suma un valioso patrimonio cultural y etnográfico.Junto a los valores geológicos y de vegetación, la fauna y el paisaje han mostrado hasta ahora un excelente estado de conservación, revalorizado por su rico patrimonio etnográfico y cultural.Estas montañas son el origen de los tres ríos que vertebran el territorio de oeste a este: el Jarama, el Sorbe y el Bornova, que forman largos valles de dirección norte-sur que condicionan el paisaje y la vida en el Parque.Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) trabajan en el incendio de La Mierla, en Guadalajara, que se encuentra “fuera de su capacidad de extinción” Nacho Izquierdo / EFEGran valor botánicoEl territorio del Parque Natural tiene un excepcional valor botánico. En las zonas más elevadas se encuentran bosquetes de hayedos, robledales albares, tejedas, acebedas y abedulares con serbales, con un gran número de especies de flora protegida que son singulares y escasas en Castilla-La Mancha.Especialmente valioso es el hayedo de Tejera Negra, uno de los hayedos más meridionales de Europa.Los bosques de hayas se encuentran entre los valiosos. Son propios de latitudes más septentrionales, pero aquí son el testigo de épocas pasadas más frías. Tras finalizar la última glaciación, los hayedos se extendieron por gran parte del territorio de la Península Ibérica pero, cuando el clima se tornó más árido y cálido en el interior peninsular, fueron sustituidos por bosques de otras especies mejor adaptadas a las nuevas condiciones climáticas.Por su parte, los pinares naturales de pino albar o silvestre se extienden por la franja más septentrional del parque, desde Cantalojas hasta el entorno de la Sierra de Alto Rey. En el resto de suelos silíceos del Parque, donde dominan las pizarras, cuarcitas y gneises, se extienden rebollares y encinares ayllonenses y silicícolas, mientras en las zonas calizas, en el valle medio del Jarama, encontramos quejigares y encinares con sabina albar.El lobo y el águila perdiceraLa gran variedad de hábitats presentes en el parque natural favorece la existencia de una valiosa comunidad faunística. En esta zona están inventariadas 260 especies vertebradas, de las que 195 están protegidas y muchas de ellas son objeto de programas de conservación. En sus roquedos nidifican águilas perdiceras y reales, halcones peregrinos y buitres leonados.En los bosques habitan halcones abejeros, milanos reales y otras rapaces forestales diurnas y nocturnas, así como pequeñas aves forestales de interés. En los ríos es posible avistar mirlos acuáticos y, en las espinedas, alcaudones dorsirrojos.Pero la especie más singular es el pechiazul, que en Castilla-La Mancha solo nidifica en los pastizales y piornales de alta montaña del Parque, en compañía del bisbita alpino y el acentor común. Entre los mamíferos destaca especialmente el lobo ibérico, especie catalogada en peligro de extinción que está recolonizando este territorio. Son abundantes el corzo y el jabalí, y habitan aquí el gran carnívoro, el lobo.Una investigaciónEcologistas reclama también una investigación sobre las causas del incendio, que aclare si se respetaron las restricciones que imponía el altísimo riesgo de incendio del pasado jueves para llevar a cabo las labores agrícolas. En caso contrario, estudiará personarse como acusación particular contra los responsables.Esta organización demanda que se revisen los protocolos y las restricciones a las labores agrícolas en caso de alta probabilidad de incendios, para garantizar que se lleven cabo de una forma segura y de que se minimice el riesgo. De lo contrario cada vez serán más frecuentes escenarios como éste, con peligro para las vidas de los medios antiincendios y los propios habitantes de la Sierra Norte.“Los hechos demuestran que no basta con combatir únicamente los incendios cuando ya se han producido, sino que son necesarias políticas de prevención sostenidas y mantenidas a lo largo del año, así como medidas de lucha contra la despoblación del medio rural”, señala Alberto Mayor.Periodista especializado en medio ambiente. Promotor del Canal Natural. Autor de 'Emergencia climática: Escenarios del calentamiento y sus efectos en España'. (Librosdevanguardia) acerrillo@lavanguardia.es
El incendio de Guadalajara afecta a una cuarta parte del parque natural de Sierra Norte, enclave de valiosos bosques y hábitat del lobo
El daño ecológico que se está produciendo es, de momento, “incalculable”, según Ecologistas en Acción











