Que un paciente reciba su tratamiento es el resultado de un trabajo en el que intervienen un buen número de profesionales en los que muchas veces no reparamos. Están encabezados por médicos y enfermeros, que son la cara visible del sistema sanitario. Sin embargo, hablar de la labor asistencial es hablar de equipos mucho más amplios, multidisciplinares y especializados. Desde técnicos en cuidados auxiliares de enfermería hasta los de imagen, audiología, laboratorio, radioterapia…

Todos ellos son cruciales en las labores de prevención, diagnóstico y recuperación de los pacientes. Por eso, no es de extrañar que en España, donde la población está envejeciendo, aumenta la cronicidad de ciertas enfermedades y se trabaja cada vez más en prevención, sea necesario reforzar la Atención Primaria, hospitalaria y sociosanitaria. De ahí que el sector sanitario registre en los últimos años una alta empleabilidad.

Así lo refleja el informe Tendencias del Mercado de Trabajo en España 2026 elaborado por el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) que, además, confirma que esta tendencia se mantendrá a futuro, entre otras cosas, porque también será necesaria la reposición de personal ante el relevo generacional que está viviendo el sector.