Meliá ha decidido poner fin a la totalidad de sus actividad en Cuba. La hotelera de la familia Escarrer cesará todos sus negocios y saldrá de la isla a partir de este viernes ante la imposibilidad de operar con normalidad por el asedio al que la administración Trump está sometiendo a La Habana.Estados Unidos mantiene un bloqueo petrolero sobre Cuba que ha generado una grave crisis humanitaria y ha llevado su economía al límite. Los apagones y la falta de suministros y alimentos son constantes y el turismo ha desaparecido. A ello se añade una orden de Washington de este junio para sancionar a las empresas con actividad en Estados Unidos que mantengan cualquier vínculo con el Gobierno Cubano.Tras esta amenaza, las hoteleras españolas dejaron de gestionar en Cuba 15 hoteles propiedad de Gaesa, el conglomerado empresarial controlado por el régimen cubano.La compañía mallorquina operaba 34 establecimientos en total a través de su filial portuguesa Ilha Bela Gestao e Turismo, que dejará de dar servicio este 24 de julio, tal y como comunicó este martes a la CNMV. No es la única hotelera española que ha abandonado la actividad en la isla. Iberostar Blau, Barceló, Roc, Valentín o Axel también han dejado sus hoteles. Hasta junio, las cadenas españolas gestionaban unas 30.000 habitaciones y más de 70 contratos de administración hotelera, principalmente en establecimientos de cuatro y cinco estrellas.La salida de Meliá pone fin a una época de dominio de la industria hotelera de España en Cuba, donde entraron con fuerza a partir de la década de los 90. En el comunicado de este martes, Meliá explicaba que está evaluando los impactos financieros de esta decisión, incluyendo la eventual revisión del valor en libros asociado a la operativa en Cuba.En el 2024, la cadena balear ingresó en Cuba 12,7 millones de euros, un 18% menos que un año antes, según indica su informe financiero referente a ese ejercicio –últimos datos desagregados–. Se trata del 0,6% del total de facturación.La acción de Meliá no sufrió hoy por la noticia y se mantuvo estable, si bien la compañía ha perdido un 14% en bolsa en el último mes. En cuanto a los activos de Iberostar en Cuba, aportaron 9,75 millones de euros a su facturación en el 2024, sobre un total de 4.468 millones de euros.La situación en La Habana se ha deteriorado a marchas forzadas en los últimos meses, lo que ha acabado con una industria turística que le proveía de divisas y generaba miles de empleos. Los datos reflejan la magnitud del problema. Entre enero y abril, Cuba recibió 328.608 visitantes internacionales, un 55,8% menos que en el mismo periodo del año anterior. Solo en abril llegaron poco más de 30.000 viajeros, unas cifras muy alejadas de las registradas antes de la pandemia y que ponen de manifiesto la profundidad de la crisis que atraviesa el sector.A diferencia de lo ocurrido en otros mercados latinoamericanos, donde las multinacionales españolas desplegaron inversiones en banca, telecomunicaciones, energía o infraestructuras, la apuesta española por Cuba se concentró fundamentalmente en el negocio turístico y la producción de tabaco.Tras la desaparición de la Unión Soviética y el colapso económico que siguió al llamado período especial, el turismo se convirtió en una prioridad estratégica para las autoridades cubanas. Después de la exportación de servicios médicos a países como Venezuela, el turismo ha sido la segunda actividad de la economía de La Habana, con una aportación a su PIB de casi 3.000 millones de dólares anuales en los años previos a la pandemia. La isla necesitaba divisas y buscó socios internacionales capaces de aportar experiencia de gestión, canales de comercialización y acceso a los grandes mercados emisores.Todo ello ha acabado por derrumbarse ante el bloqueo de Estados Unidos. Periodista. Ha desarrollado gran parte de su carrera en La Vanguardia, donde ha cubierto las áreas de Educación y Universidades, Política y, ahora, Economía. Licenciada en Ciencias de la Información y Postgrado en Estudios Culturales
Meliá consuma su salida de Cuba ante el bloqueo de Trump a la isla
La hotelera balear cesará toda actividad a partir del 24 de julio ante las dificultades para operar











